Luego de más de seis meses de permanecer cerrados por la emergencia sanitaria, la Casa Museo Tequendama y la reserva El Porvenir volvieron a recibir visitantes desde el pasado 3 de octubre, cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad exigidos por el Gobierno nacional.

Las visitas, que por ahora se realizarán sólo los fines de semana, deben ser programadas previamente a través de la página de la fundación (http://www.casamuseotequendama.org/entradas.html). Cada entrada al museo tiene un valor de 10.000 pesos, pago que es recibido de forma virtual.

Cada recorrido en la Casa Museo Tequendama ahora dura aproximadamente 45 minutos y tiene un aforo de máximo 10 personas por área del museo, quienes deben respetar el distanciamiento social de dos metros.

“En los dos fines de semana que hemos abierto, la ciudadanía ha demostrado un mayor interés por visitar la Casa Museo Tequendama, ya que en la reserva natural quieren estar mucho más tiempo y por ahora no está permitido. La reapertura de la Granja El Porvenir será más gradual”, precisó María Victoria Blanco, una de las propietarias del museo.

Para la reapertura del museo, Blanco y Cuervo participaron en una convocatoria del Ministerio de Cultura para adecuar los espacios del sitio a la nueva normalidad y el autocuidado. “Nosotros no podíamos asumir los costos debido a la crisis económica de la pandemia. Menos mal salimos favorecidos con la convocatoria y pudimos hacer los cambios”.

Además de la señalización, instalación de geles antibacteriales por todo el museo y el desarrollo de plataformas virtuales para recibir los pagos, esta pareja de veterinarios tuvieron que cambiar la forma en la que se hacen las charlas sobre la sobredosis histórica del antiguo hotel y el Salto de Tequendama.

“Antes, nuestros 12 trabajadores, que son campesinos de la vereda, daban las charlas a todos los visitantes en cada una de las áreas de manera presencial. Ahora el recorrido es audioguiado, es decir que los turistas lo escuchan a través de sus celulares descargando los códigos QR que hay en todas las zonas del museo, por lo cual les recomendamos llevar audífonos”, dijo Blanco.

Sin embargo, los guías campesinos siguen trabajando en el museo. “Hay uno en cada una de las zonas de la casa, quienes atienden algunas dudas de los turistas pero sin interactuar tanto antes. El diálogo es mucho más restringido. Todo este desarrollo tecnológico fue muy nuevo para todos, por lo cual nos estamos adaptando”.

Antes del ingreso al museo, todos los visitantes deben llenar una encuesta sobre sintomatología, antecedentes y edad. El uso de tapabocas es obligatorio, al igual que la desinfección de manos antes y después de los recorridos.

Fuente: SEmana sostenible.com /fotografía archivo tomado de web.