De no ser por los camperos particulares que prestan el servicio a barrios como Altos del Pino, el Paraíso, Oasis y El Progreso, la comunidad de esta zona de la comuna cuatro de Soacha no tendría cómo transportarse. Sin embargo hay quejas generalizadas de la presencia constante de atracadores y bandas delincuenciales.


La comunidad de estos sectores de Altos de Cazuca denunció la presencia de bandas de delincuentes que operan, especialmente en las noches, dedicadas a asaltar negocios y las rutas informales de transporte que prestan el servicio a los habitantes del sector.

“Aquí atracan los camperitos que son los únicos que nos prestan un buen servicio. Ellos están cansados que los roben y que atenten contra su integridad, es una situación realmente difícil”, manifestó Manuel, residente del sector.

Lo delicado es que muchos integrantes de estas bandas son menores de edad, quienes-según versión de los vecinos-son los que portan las armas. “En más de una ocasión son estos jóvenes los que han atracado a la gente y la policía no se aparece. De vez en cuando uno ve a una patrulla, pero la verdad la presencia de ellos es muy poca”, añadió Sofía Lozano, residente en la zona.

“Ellos también son víctimas de la inseguridad, están funcionando bandas delincuenciales y el control de las autoridades se limita apenas a dos agentes, la población está indefensa y lo peor es que en estas bandas hay niños de 12 y 14 años», señaló otro habitante.

Según cuentan los vecinos del sector, la semana pasada cinco personas fueron asesinadas en Altos del Pino, entre ellos dos trabajadores de un negocio del barrio.

Dicen los habitantes de estos barrios que después de las 10:00 p.m. nadie puede llegar porque corre el riesgo de ser atracado. Incluso los mismos camperos que prestan el servicio evitan hacerlo después de esa hora.

Otro de los delicados problemas que denuncian los habitantes es la exagerada venta de licor debido a la presencia de tabernas y negocios de este tipo, lo que-según ellos-repercute a su vez en la comercialización de estupefacientes.

Ante la situación, lo que espera la comunidad de estos barrios de la comuna cuatro es más presencia de la Policía y de la misma alcaldía, con programas sociales que atraigan a los jóvenes para evitar que sigan delinquiendo.