Con mucha expectativa los ciudadanos de Soacha esperaron la sesión del concejo donde se discutiría el exagerado aumento al impuesto de delineación urbana, el cual pasó del 0.5% al 3%, es decir, se incrementó en un 600 por ciento, medida que repercute directamente en los usuarios que piensan construir o ampliar su vivienda.


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Líderes y habitantes estaban pendientes del desarrollo del debate de control político a funcionarios de la secretaría de planeación de Soacha, pero las cosas comenzaron mal cuando la sesión del concejo inició una hora después de citada, lo que incidió para que algunas personas se retiraran.

Durante el debate intervinieron 21 personas bajo la figura de moción de privilegio, aunque se cuestionó que tres minutos es muy poco tiempo para que un ciudadano se exprese.

Ya en las intervenciones no se escuchó lo que los ciudadanos esperaban. La secretaria de planeación, Andrea Rozo, explicó que en 2016 la Secretaría de Hacienda hizo un estudio detallado de las tarifas que cobraban las demás ciudades y municipios de la región frente al impuesto de delineación urbana, identificándose que los porcentajes oscilaban entre el 2 y el 3%, por eso la administración decidió presentar al concejo un proyecto de acuerdo donde se proponía pasar del 0.5% al 3 por ciento, tarifa aplicada sobre la base gravable vigente para el municipio; dijo que aunque para 2017 se subió en principio lo que dice el DANE y se adoptó la resolución, posteriormente se derogó y se mantuvo la base de 2016.

La secretaria recordó que la tarifa no se actualizaba desde 2002, pero dijo que la base gravable para quienes construyen o amplían sigue siendo la de 2016, mientras se adelanta un estudio que arroje el valor real del metro cuadrado en Soacha, resultados que estarían en diciembre próximo.

Por su parte, el presidente del concejo, Giovanni Ramírez, aseguró que el impuesto de delineación urbana fue aprobado por el cabildo municipal a través de la modificación del estatuto tributario, y que llevaba más de 10 años sin ser ajustado.

“Hoy lo que se ha planteado es que debe haber una mesa de concertación, donde participe la Secretaría de Planeación y los profesionales del sector de la construcción, incluyendo a los curadores para poder encontrar un punto de equilibrio en el cual no se vean afectados los contribuyentes, teniendo en cuenta que Soacha tiene una condición especial y es que acá no tenemos sino tres estratos, uno, dos y tres, pero en esta mesa esperamos que se tomen las decisiones más acertadas para poder salir adelante”.

Pero los líderes y habitantes quedaron a la expectativa y siguen esperando que se modifique el cobro del impuesto.

Pedro Guzmán, veedor ciudadano, cuestionó el tiempo de las mociones de privilegio y dijo que tres minutos es muy poco tiempo para expresarse sobre un tema tan delicado. “Aunque el presidente puede dar más tiempo, pero a pesar de que él llegó tarde, no nos dio ni un minuto más”, aseguró.

Así mismo cuestionó a la secretaria de planeación porque a pesar de haber firmado la resolución 1322, dijo que “aquí no hay culpables”, al igual que al concejo por haber aprobado el proyecto de acuerdo y a la Secretaría de Hacienda.

“Ahora toca esperar al viernes a ver qué dice el secretario de hacienda y mirar a quién le echa la culpa. A Soacha la pusieron a pagar el impuesto de delineación urbana más caro, incluso por encima de grandes capitales, lo que repercute en el incremento de la piratería y no puede ser que haya funcionarios que piensen que está bien. La otra disculpa es que hacía muchos años que no le aumentaban, eso es culpa de la ineptitud de los funcionarios y no del pueblo. Entonces la invitación es a que el alcalde presente un nuevo proyecto de acuerdo para que se modifique el cobro y sea más acorde con la realidad de Soacha”, finalizó el veedor.