El número de contagios, muertes y ocupación UCI en los últimos 8 días ha puesto en alerta a las autoridades departamentales.

Si bien el fin de semana el departamento tuvo un leve descenso en ocupación UCI (82%), la situación sigue siendo crítica, teniendo en cuenta que ya está dentro de los 3 o 4 territorios con más casos positivos, tal y como lo muestra el Ministerio de Salud. Ayer domingo, por ejemplo, el orden de contagios fue el siguiente: Bogotá (5.235), Antioquia (2.404), Cundinamarca (1.219).

Según las cifras, tanto Bogotá como el departamento se encuentran atravesando el segundo pico de contagio por COVID-19. Solo Cundinamarca tiene 6.240 activos y presentó 32 fallecidos en las últimas 24 horas.

Solo dos municipios, Soacha y Chía, registran el 49% de concentración de casos activos de Cundinamarca. Aunque estas dos poblaciones cuenten con clínicas y hospitales de primer nivel, en el caso de Soacha, el hospital Cardiovascular del Niño, la Clínica San Luis y el Mario Gaitán Yanguas, lanzaron alertas por la baja disponibilidad en cuidados intensivos y porque también ya han superado el 100 % de la capacidad de urgencias, además no cuentan con el personal suficiente ni los medicamentos de sedación necesarios. Y en el caso de Girardot, en lo corrido de enero se ha reportado en dos ocasiones que la ocupación de camas UCI alcanzaron el 100 %.

Debido a la situación que atraviesa el departamento, el gobernador, Nicolás García, comunicó que ya se han recuperado las camas que se habían prestado a otras ciudades y también se han estado instalando 38 nuevas UCI en Soacha, Facatativá, Zipaquirá y La Mesa para cumplir con la demanda.

Entre tanto, el alcalde de Soacha, Juan Carlos Saldarriaga, aseguró que “las nuevas camas han permitido aumentar la disponibilidad, pero en parte atribuye la alta ocupación a que el municipio ha recibido pacientes de Sibaté, Madrid, Chía, La Mesa, Cáqueza y Caparrapí, e incluso de Villavicencio e Ibagué”.

Ante el aumento de las cifras en Soacha, la Gobernación decidió no recibir pacientes de otros municipios, incluso durante tres meses se utilizará parte del teatro Sua y del colegio Integrado para apoyar al hospital Mario Gaitán Yanguas con el fin de atender urgencias respiratorias y la toma de muestras PCR.  

Javier Suárez, gerente del COVID-19 en Cundinamarca, sostuvo que “esta ola es muchísimo más grande que la anterior, comenzó a aumentar a partir del 31 de diciembre y el pico más grande fue el 1° de enero, cuando pasamos de tener alrededor de 300 nuevos casos diarios a registrar 900; incluso hemos tenido reportes de más de mil contagios”.

Si bien el gerente del COVID-19 en Cundinamarca aseguró que gracias al toque de queda, el pico y cédula y la ley seca se ha descongestionado el servicio de urgencias, lo que finalmente reduce el virus es el autocuidado. Sin embargo, la expectativa tiene que ver con la vacuna, por esto la gobernación le presentó al gobierno el plan con el que esperan llegar a los 116 municipios del departamento.

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