Con bombos y platillos, como se dice en el lenguaje popular, se anunció el llamado Plan de Desarrollo para el Municipio para la vigencia 2016 – 2019, es decir, para el período del nuevo alcalde local. Y la gran sorpresa ha sido, como lo informó la prensa local, que el Consejo Territorial de Planeación en su concepto señala que está incompleto, pues sus tres componentes, Diagnóstico, Parte Estratégica y Plan de Inversiones, donde debe identificarse la proyección de los recursos financieros, no están separados y la tercera no está incluida en el documento.


Se dice también que se destinarán recursos para complejos deportivos y escenarios, pero no se establece destinación presupuestal para su desarrollo y se equivocaron con los datos del curso de 2.005. Además no hay presupuestos asignados para ningún programa y no se cumple lo estipulado por la Ley 152 de 1994.

Se enuncia el cierre de brechas, pero dentro del documento no se ven claros los elementos que se siguieron como son: Funcionalidad urbano regional, Dinámicas económicas, Calidad de vida, Medio Ambiente, Seguridad, Capacidad Institucional y los temas que sean incluidos y contengan planes, proyectos y acciones del Plan de Desarrollo. Y continúa así la información de este periódico, tomada de lo expuesto por el Consejo Territorial de Planeación.

Además, la entidad territorial no realizó reuniones con la comunidad para formular el PDT, y de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 152 de 1994, es fundamental la participación ciudadana en los primeros sesenta días a la entrega del proyecto Plan de Desarrollo al Consejo Territorial de Planeación, y tal participación no se dio en el momento respectivo, pues la administración inició el proceso de participación ciudadana dos días antes de entregar el documento a CTP. Con esto se vulnera el derecho a la participación política y ciudadana en la medida en que las comunidades ni aportan a la construcción del documento preliminar ni establecen los lineamientos que permitan acciones de vigilancia, control y seguimiento a la implementación del Plan de Desarrollo. Además, aunque el documento contiene una visión, este no refleja el sueño, las metas, las aspiraciones de la comunidad y de la administración para con su Municipio.

No es identificable el enfoque en derechos al primar las necesidades con los cuales se corre el riesgo de afianzar la orientación asistencialista que causaría mayor deterioro al desarrollo del Municipio. Además, el documento recibido por CTP al no contener una parte estratégica discriminada, es difícil identificar los objetivos que permitan hacer una medición y visualizar el logro de los mismos. De otra parte, continúa, el documento recibido por el Consejo Territorial de Planeación no permite identificar los programas que se plantean para atender las dimensiones en el marco del territorio; son planteamientos generales al igual que la parte estratégica.

Y continua, así: Los objetivos de desarrollo sostenible deberán visualizarse en los planes, programas y proyectos que es lo que no se observa de manera clara en el documento. Así mismo, el documento recibido por el CTP no plantea los indicadores y metas que permitan medir y cualificar el avance y/o cumplimiento del Plan de Desarrollo. Además,….no se conoció el diagnóstico de la parte financiera de la entidad territorial……..y no contiene las fuentes de financiación para cada uno de los programas en el Plan Plurianual de inversiones. Adicionalmente,……..se encuentran grandes errores de ortografía, redacción e imprecisiones, lo cual desde el CTP denota el desinterés por presentar un documento de alta calidad técnica y que corresponda a las condiciones de un Municipio que está en crisis social.

Además, el documento dice que el CTP expresa la preocupación en torno a la metodología empleada, no se focalizó ni priorizó las problemáticas y alternativas de solución por cada sector. Y finalmente, los contenidos del Plan no plasman la visión ciudadana en ninguna parte estructural del documento. Es decir, todo un caos.

Queda poco por añadir a lo que se ha transcrito que no es otra cosa que lo manifestado por doña Fabiola Murcia y don Fabio Rodríguez U., presidenta y Secretario del Consejo Territorial de Planeación de Soacha, el 29 de marzo de 2.016 al emitir su concepto sobre el Plan de Desarrollo Municipal, que es toda una fotografía de nuestras administraciones y gobiernos de toda época y de la incapacidad de quienes quieren servir a su tierra ocasionalmente y con la ayuda de algunos funcionarios de la administración.

Pero esto, afortunadamente, nos hace recordar a don Emilio Méndez del Valle, quien el 27 de febrero del año en curso en su columna de El País, de la ciudad de Madrid, al recordar los 30 años del fallecimiento de don Olaf Palme, decía:

“No podemos vivir sin utopías. La utopía se origina a raíz de la insatisfacción con lo establecido. Ahora bien, debemos basarnos en la realidad. El cambio ha de estar precedido de un estudio serio de la misma. Un diálogo continuo entre realidad y sueños, una dialéctica permanente entre idea y hecho práctico de sentido y valor de la política. Pero si dejamos de ser soñadores, nuestra ética e ideología desaparecerán.”

joseignaciogalarza@yahoo.es