El anuncio de la EAAB de no suministrar agua en bloque fuera de los perímetros urbanos causó una clara reacción de CAMACOL y del mismo gobernador Álvaro Cruz.


«Tenemos preocupación porque la restricción de la venta de agua en bloque afectaría el desarrollo de los macroproyectos de vivienda en la sabana, como también la generación de empleo», manifestò el gobernador Álvaro Cruz.

El concejo de Bogotà le envió una carta al alcalde Gustavo Petro en la que le advierte que es necesario establecer reglas claras con los municipios vecinos para que en el futuro los bogotanos no se vean perjudicados.

«Este recurso es agotable, yo creo que en los próximos 18 años nosotros nos vamos a ver abocados a no tener agua suficiente, ni siquiera para nosotros los bogotanos», agregó la concejal del Distrito María Victoria Vargas.

El problema es que si se suspendiera el agua en bloque, municipios como Soacha se verían afectados enormemente, teniendo en cuenta que en el perímetro de la ciudad se desarrollan grandes macroproyectos de vivienda.

La figura de la venta de agua en bloque es utilizada para abastecer del líquido vital a varios municipios del departamento.