Este barrio de la comuna dos es fiel ejemplo de la falta de autoridad y cultura en Soacha, respecto a la masiva presencia de perros callejeros y al poco cuidado que algunos dueños tienen con sus mascotas. Lo preocupante es que las escasas zonas verdes están llenas de estiércol y la misma gente es cómplice de este problema que parece no tener solución en la ciudad.


Para los habitantes de Sol de Portalegre, si bien hay gran cantidad de problemáticas que afectan notablemente a la comunidad, hay una en particular en la que los protagonistas ni siquiera tienen la culpa de ocasionar inconvenientes en la convivencia entre vecinos. Según lo expresado por algunos residentes, el problema radica en el aumento indiscriminado de perros callejeros, lo que además de una muy mala presentación para el barrio, puede desencadenar en la afectación a la salud pública.

“Si hablamos de perros callejeros o “chandosos”, nadie se hace cargo dizque porque el perrito es feo, además sabemos que este es un problema de toda Soacha, pero en este barrio usted va al parque y encuentra excrementos de perro en cantidad, lo cual puede generar algunas enfermedades para los niños que van a jugar allá, además de la contaminación al aire, moscas y muchas cosas”, señaló el señor Luis Alfonso Sierra.

“No hay quien se haga cargo de los perros, ellos sufren mucho, les pegan y los maltratan, por lo que sería buena la intervención para que los vacunen, que se haga una campaña de concientización por parte de la Secretaría de salud para que no se maltraten porque los animales no tienen la culpa de las condiciones en las que viven y la gente no es consciente de ello”, expresó la señora Beatriz Carrillo.

Por otra parte, la intolerancia entre vecinos ha sido otro de los factores que complican aún más la situación, porque hay que destacar que el problema no solamente inmiscuye a los perros callejeros, sino a los que ya han sido domesticados, incluso sus dueños en ocasiones han llegado a ofender a quienes se atreven a sugerirles o a reclamarles por no cumplir con algunas pautas de convivencia y hacer lo que se les antoja en relación a esta situación.

“Yo digo que la falta de civismo de la gente es uno de los causantes de este problema, porque algunas personas compran un perrito fino que por darle gusto al niño o a la niña y resulta que son casas muy pequeñas o apartamentos, y entonces el perro empieza a crecer y se les vuelve una bola de nieve que no se puede manejar, entonces los echan a la calle y le trasladan el problema a la comunidad”.

Sin embargo, hay que decir que no todos los dueños de mascotas son intolerantes porque hay algunos que se preocupan por dejar aseado el espacio donde los animales hacen sus necesidades, dado que este es el principal punto de discusión entre vecinos. Tal es el caso de Tatiana Flórez, que sale a pasear por el parque con su perro llamado Nerón. Ella, según lo manifiesta, lleva su bolsa y su pala para recoger el excremento del animal.

“Lastimosamente por algún vecino que haga las cosas mal pagamos todos y la gente piensa que la totalidad de los dueños de mascotas somos así; lo que propondría sería una campaña educativa que ayude a fortalecer la responsabilidad de nosotros como dueños y así mismo el compromiso. En cuanto a los perros de la calle, la alternativa sería alguna jornada de esterilización en la que la comunidad participe activamente”, dijo la joven.

La comunidad coincide en que la falta de cultura ciudadana es evidente, por lo que hace un llamado a las autoridades ambientales para que instauren los respectivos comparendos con el fin de sancionar a aquellos habitantes irresponsables que hacen caso omiso y hasta en ocasiones insultan a los vecinos que cordialmente solicitan la colaboración para no afectar las relaciones interpersonales de los residentes del municipio.

Así mismo se coincide en que falta autoridad por parte de la alcaldía. “De nada sirve haber decretado el comparendo ambiental si nunca se aplica, además en Soacha no hay un coso para que recojan todos esos perros callejeros y pareciera que ni el Concejo ni el mismo alcalde les interesa el tema, como quien dice, que nos aguantemos los excrementos en las poquitas zonas verdes que hay en la ciudad”, finalizó un vecino de la comuna dos.