El 4 de junio del año 2011 se hizo la entrega simbólica de un CAI móvil, que de acuerdo a lo informado en esa ocasión por las autoridades del momento, estaría constantemente en los barrios de la ronda del Río Soacha para ayudar a reducir la inseguridad en el sector. Sin embargo, la realidad que se ve hoy es otra, teniendo en cuenta que el compromiso mencionado no se ha cumplido.


Ha pasado casi año y medio desde que el entonces Alcalde José Ernesto Martínez y el ex Secretario de Gobierno Rafael Mariño, realizaron con bombos, platillos y hasta con un desfile simbólico, la entrega a la comunidad de uno de estos vehículos, que se suponía iba a permanecer en el sector para reducir la inseguridad y ayudar a controlar la presencia de delincuentes, que tal como como sucede ahora, era constante en la ronda del río.

Aunque efectivamente en un principio el CAI estuvo permanentemente cerca de esos barrios, su presencia se fue haciendo esporádica, hasta que en la actualidad ya prácticamente no está en la zona, haciendo que la inseguridad se agudice cada día más y que la tranquilidad de la comunidad se vea amenazada por aquellos que han encontrado en la delincuencia y el hampa, una forma y un estilo de vida.

Pero aparte del incumplimiento y el vertiginoso incremento de la delincuencia, los vecinos se preguntan qué pasó con el CAI, teniendo en cuenta que por parte de la actual Administración y la misma Policía, no ha habido ninguna posibilidad de que el tan anhelado CAI sea puesto al servicio de la comunidad, pues la inseguridad y el peligro son cada vez mayores, tanto que incluso los delincuentes ya no dudan en utilizar armas de fuego, bicicletas y motos, a fin de cometer sus fechorías:

“En una reunión que tuvimos este año con el Teniente Reyes, Comandante de la Estación de Policía del Chicó, se acordó que se iba a dejar el CAI uno o dos días a la semana, y efectivamente así fue, hasta que el Coronel Murillo dio la orden de que el CAI debía estar únicamente estar en Altos de la Florida. Nos dejaron desprotegidos otra vez, no entendemos cuál es el motivo por el cual el Coronel Murillo no nos quiere garantizar la seguridad a los barrios de la ronda del Río Soacha. Creemos que hasta el momento no ha habido voluntad política, pues hasta ahora no hay absolutamente nada en concreto respecto a la necesidad que tenemos de contar con este CAI móvil cerca de nuestros barrios. Vale la pena decir que el Secretario de Gobierno ha brillado por su ausencia en todo lado, porque aunque nosotros lo invitamos a esta reunión que tuvimos con el Comandante de Estación, desafortunadamente ni él ni el Coronel Murillo vinieron, tampoco enviaron a nadie”, explicó Pedro Guzmán, habitante de Pradera II sector.

Según expresó Guzmán, el CAI móvil es ubicado de forma esporádica en la Cll.12 del barrio San Bernardino, sólo que con un solo agente, e incluso totalmente vacío como se vio hoy hacia el mediodía. A lo anterior se suma la insuficiente presencia de efectivos de la fuerza pública, teniendo en cuenta que únicamente hay dos cuadrantes, cada uno con seis policías divididos en turnos de a dos.

El Presidente de la JAC de Pradera II sector, Tomás Noguera, relató la situación que viven actualmente en la zona, y cómo esta ha empeorado por la falta del CAI móvil: “Aquí están atracando a cualquier momento, tenemos presencia de cualquier cantidad de marihuaneros y delincuentes, pero a pesar de que la Policía pasa algunas veces, no se ha podido enfrentar la problemática. Estos delincuentes siempre están intimidando a las personas de la comunidad, incluso la misma Policía dice que los cuadrantes no dan abasto, porque aunque puede haber uniformados, no hay elementos para que ellos cumplan con su trabajo. Nosotros presentamos una carta ante la Secretaría de Gobierno, explicando quiénes iban a ser las personas que se encargarían de manejar los avanteles, y solicitando la instalación de cámaras de seguridad y alarmas comunitarias. Esa carta nos la respondieron diciéndonos que en efecto nos iban a tener en cuenta, pero creo que eso se quedó en el papel porque hasta ahora no hemos visto que esto se haya hecho efectivo”, agregó Noguera.

“El CAI hace mucha falta, porque la verdad es que en el barrio hay mucha inseguridad, uno no puede salir ni a la esquina de la casa, pues enseguida es atracado con puñales y revólveres. Hay tipos que andan armados en bicicleta y en moto, listos para hacer de las suyas, y lo peor es que el CAI móvil sólo pasa por ahí cada tercer día, simplemente para ir hasta Altos de la Florida. Lo único que dicen las autoridades es que no hay personal suficiente para cubrir toda la zona, justificando así que no se puede dejar el CAI funcionando permanentemente”, indicó una habitante de Cien Familias que pidió reservar su identidad.

La pregunta que se hacen los habitantes de los barrios cercanos a la ronda del Río Soacha, es qué pasó con el CAI móvil y por qué este no está prestando sus servicios en el sector, a pesar del compromiso adquirido hace más de un año. Mientras que las autoridades responden esta inquietud y toman medidas para ayudar a reducir la inseguridad en el que hoy por hoy es uno de los puntos más inseguros de Soacha, la delincuencia seguirá haciendo de las suyas, con el riesgo de que como ya ha sucedido en otros sectores, la comunidad opte por conformar grupos de autodefensa para salvaguardar su seguridad.