Es común para los conductores de automotores que se desplazan por Soacha ver cómo a diario los agentes de tránsito hacen operativos con grúas, generalmente para llevarse aquellos vehículos que supuestamente están mal estacionados o los que, para ellos, no pasan el examen de gases.


¿De cuándo acá hay interés de las autoridades de tránsito por preservar la estética de la ciudad y proteger el medio ambiente?, ¿Por qué la policía de tránsito, en vez de dedicarse a garantizar la prestación de un excelente servicio de transporte, direcciona su esfuerzo a realizar operativos en contra de los conductores y dueños de vehículos particulares?, ¿Cuál es el verdadero interés que se mueve detrás de los operativos?, ¿Por qué para controlar gases y parqueos en zonas supuestamente prohibidas, sí hay efectivos suficientes?…

Y como ciudadano podría seguir haciendo preguntas que causan sospecha, porque es muy raro que cada vez que un usuario del transporte se queja del mal y pésimo servicio que prestan las empresas de Soacha, la respuesta de las autoridades es que no hay policías suficientes para controlar a este gremio que cada día atropella más a quienes por cosas de la vida tienen que desplazarse diariamente hacia Bogotá y viceversa.

No es sospechoso que cuando se le pide a la Policía cumplir eficientemente un servicio, no tenga ni herramientas ni personal suficiente, pero para montar operativos que originen lucro sí aparezcan los efectivos necesarios, dotados con camionetas, motos y grúas?. ¿A caso, la única función de los policías de tránsito es sacar partes y abusar de la autoridad, llevándose los vehículos a los patios e imponiendo comparendos?.

Pues la verdad todo esto comenzó desde hace muy poco y es muy raro que los dos anteriores directores de transporte del municipio poco y nada hayan hecho para evitarlo. No es secreto decir que el incremento de operativos en la ciudad comenzó no hace más de tres años y que ahora en cualquier lugar se monta un puesto de control (Carrefour, el Altico, la Veredita), solamente direccionado a ‘parar’ a cuanto carro modelo anterior al año 2000 pase, examinarle el nivel de gases y por lo general llevárselo a los patios. O en su defecto, estar pendiente del parqueo en las bahías del parque, especialmente al frente de las casetas de venta de almojábanas, en donde muchas veces alguien dura una hora o más y no pasa nada, pero otras sólo basta con parquear un par de minutos para que los agentes lleguen con sus grúas a llevarse los vehículos.

Lo que estamos pidiendo desde este medio es justicia y equidad, no alcahuetería ni ausencia de autoridad. Y para que esto se aplique, creo que la actual directora de transporte tiene un reto muy grande que debe ser apoyado por los concejales y el mismo alcalde municipal.

Constitucionalmente la primera autoridad de policía de un municipio es el alcalde y Soacha no es la excepción. El Dr. Nemocón no puede permitir que la Policía de Tránsito siga actuando a su libre albedrío, atropellando a los propietarios de vehículos y conductores, sacando partes y trasteando carros a los patios a diestra y siniestra, todo a costillas de una mala y pésima planificación de la política de movilidad, a la falta de campañas cívicas, al descuido de la administración municipal de no aplicar la autoridad que le otorga la ley y, por supuesto, al pésimo comportamiento ciudadano que impera en la ciudad.

No señores. Si bien es cierto desde este medio de comunicación debemos ser responsables con la información y la opinión, y no podemos patrocinar ni motivar el desacato de las normas, tampoco podemos permitir que las autoridades abusen de las herramientas que les da la Ley y hagan lo que les venga en gana con los usuarios.

Pregunto: ¿Para la Policía es más importante dedicarse a cazar ‘supuestos’ infractores por mal parqueo y la mala sincronización de los vehículos, que controlar a las empresas que atropellan diariamente a los usuarios?. ¿Por qué cuando se habla de hacer operativos constantes hacia las empresas de transporte, ahí sí nunca aparecen?, ¿Por qué en algunos casos aplican la norma y en otros no?.

Y para sustentar la anterior pregunta, simplemente traigo a colación sólo dos casos. Se supone que está prohibido para las empresas de transporte urbano recoger y dejar pasajeros en la alameda de la calle 13, sobre las carreras séptima y octava, y hasta los mismos policías se bajan y suben en estos dos puntos. ¿Por qué no hay control en este caso?. Otro ejemplo: ¿Por qué las patrullas, camiones y carros de la policía sí pueden parquear, el tiempo que sea, en las bahías del parque, incluso en la carrera octava sobre la alameda, y nadie dice nada?, ¿Quién los controla a ellos?.

Valdría la pena que en el debate citado por los concejales de los partidos Verde y Liberal, programado para los primeros días de febrero, se saque a la luz pública todas estas irregularidades y se sepa a ciencia cierta qué interés tienen los agentes de tránsito de Soacha para prestarse a perseguir a conductores y propietarios de vehículos, qué relación tienen con los dueños de las grúas, quién maneja los patios en la ciudad, cuánta plata reciben diariamente sus propietarios y qué relación tienen con la policía y con la misma administración, y cómo se van a controlar todos estos atropellos que constantemente denuncian los ciudadanos?.

Creo que, tanto el concejo como el alcalde tienen un gran reto para trazar una política clara en materia de uso del espacio público para los vehículos, al igual que es necesario que la dirección de transporte expliqué los alcances de los operativos que los agentes de la policía Cundinamarca están haciendo en la ciudad, especialmente con el vehículo controlador de gases.

Con tanta irregularidad en esta materia, sería bueno que el alcalde Juan Carlos Nemocón, como primera autoridad de policía del municipio, tenga en cuenta la propuesta de crear Zonas Azules en determinados sitios, porque para aplicar la norma, primero hay que generar las condiciones necesarias para ponerla en marcha. No es sólo atropellar y dejar a la deriva las cosas, hay que darle orden a la ciudad, pero… ¿dónde están los parqueaderos, bahías y zonas autorizadas para que los visitantes y propietarios de automotores estacionen sus vehículos, sin que éstos tengan que preocuparse por los ladrones, jaladores o por los mismos agentes de tránsito?.

Es cierto que la Policía es autoridad, pero ésta se aplica con fundamentos y equidad, no con atropellos.