En plena campaña electoral y días después de la destitución del alcalde de Bogotá Gustavo Petro, el presidente Juan Manuel Santos anunció como una de las medidas de choque en materia de movilidad, revivir la construcción del Cazucable, un proyecto que según el mismo mandatario nacional y el alcalde Juan Carlos Nemocón, se pondría en marcha en el segundo semestre de 2014.


Y es que la historia reciente de un sistema de transporte aéreo para Altos de Cazuca y Ciudadela Sucre ha vivido diferentes capítulos. La película comenzó a mediados de 2009 cuando se contrataron los estudios de prefactibilidad con la Empresa de transporte masivo del Valle de Aburrá, como primer paso para construir un sistema de cable que conectara a Altos de Cazucá con el sistema Transmilenio, y que además se concibiera como una solución integral a las necesidades de la comunidad, ofreciendo mejoras en el espacio público, zonas verdes, seguridad y economía.

En octubre de 2009, la Empresa de transporte masivo del Valle de Aburrá entregó al alcalde de ese entonces, José Ernesto Martínez, el estudio de prefactibilidad técnica e impacto social del proyecto, y rindió informe público en una reunión en la que participaron varios secretarios de despacho, concejales, presidentes de Juntas de Acción Comunal y líderes de la comuna cuatro.

El 28 de julio de 2010, la comisión primera del concejo de Soacha devolvió el proyecto de acuerdo No. 17, el cual buscaba autorizar al alcalde Martínez para realizar ajustes presupuestales y adquirir compromisos con cargo a vigencias futuras excepcionales en materia de transporte.

Posteriormente, el 24 de agosto de 2010, los votos de los concejales José Ignacio Roya, Jaime Eulises Sepúlveda, Nelly Stella Cubillos y Héctor Miguel Cuesta, quienes integraban la comisión primera, bastaron para modificar el proyecto de acuerdo No. 26 que buscaba la aprobación de vigencias futuras para Transmilenio y el Cazucable.

A partir de ese momento el proyecto quedó en el aire, a pesar de que en mayo de 2010 el Departamento Nacional de Planeación incluyó al Cazucable o Soacha Cable en el Plan Maestro de Transporte y Movilidad.

Aunque posteriormente el ex alcalde José Ernesto Martínez hizo varios intentos para revivir el proyecto, incluso se habló de darle el manejo a firmas privadas y que participaran empresas austriacas y francesas, la suerte del Cable parecía no tener claridad.

El jueves 01 de noviembre de 2012 se revivió el proyecto en el mandato del actual alcalde Juan Carlos Nemocón. Ese día se reconoció que gracias a los estudios de prefactibilidad realizados en 2009, el proyecto continuaba su curso y con el compromiso adquirido por la entonces Alta Consejera Presidencial para Bogotá, Gina Parody, el Cazucable fue nuevamente tema de discusión, deliberación y debate.

El sábado 15 de diciembre de 2012, en el Acuerdo para la Prosperidad No. 92, realizado en el polideportivo Bosques de la Esperanza del sector de Altos de Cazuca en Soacha, el presidente Juan Manuel Santos y la ministra de transporte Cecilia Álvarez-Correa, aseguraron que el ‘Cazucable’ se entregaría en el segundo semestre de 2014.

Ese día se dijo que el proyecto costaría 130 mil millones de pesos, de los cuales la nación giraría 91 mil millones y el resto era responsabilidad del departamento y el municipio de Soacha. La Ministra de Transporte anunció que, una vez construido el proyecto, alrededor de 90 mil habitantes de Soacha se beneficiarán del cable aéreo, el cual tendrá una extensión de 2.8 kilómetros, contará con cuatro estaciones, 124 cabinas con capacidad de 10 pasajeros cada una, y cubrirá cerca de 25 barrios de esta zona vulnerable del municipio.

El mismo 15 de diciembre, la Alcaldía de Soacha y el Metro de Medellín firmaron el convenio de actualización de los estudios técnicos y financieros de la obra, los cuales se entregarían a finales del mes de mayo de 2012.

El martes 29 de enero de 2013, en el Salón del Diálogo de la Alcaldía de Medellín, el Ministerio de Transporte, Invías, el Metro de Medellín y la Alcaldía de Soacha, firmaron el contrato de asesoría con el fin de realizar los estudios técnicos y diseños a nivel de factibilidad para el sistema de transporte público de pasajeros ‘Cazucable’ del municipio de Soacha.

El 19 de febrero de 2013, en rueda de prensa liderada por el entonces presidente del concejo, Giovanni Ramírez, se anunció que la Gobernación de Cundinamarca aportaría cerca de 15 mil millones de pesos para la construcción del Cazucable.

El viernes 10 de mayo de 2013, el alcalde Juan Carlos Nemocón confirmó que en el mes de septiembre se adjudicaría la construcción de las cuatro estaciones que hacen parte del proyecto de transporte aéreo. “El contrato incluye las obras civiles de las estaciones, las redes de servicios públicos, el mejoramiento de los entornos y el montaje electromecánico, elementos que permitirán adecuar puntos de comercio a lo largo del recorrido”, dijo el mandatario en ese entonces.

El 26 de septiembre de 2013, en una reunión sostenida entre el viceministro de Transporte Jaime Alberto López, el gobernador de Cundinamarca Álvaro Cruz, el alcalde de Soacha, Juan Carlos Nemocón y el secretario de Integración Regional, Fredy William Sánchez, se anunció que las obras del Cable para Soacha tendrían una inversión cercana a los 200 mil millones de pesos, los cuales serían cofinanciados a través de vigencias futuras excepcionales por los gobiernos nacional, departamental y municipal.

Desde esa fecha hasta la madrugada de este martes 25 de marzo, no se había vuelto a decir nada del denominado Cazucable o Soacha cable. Y lo hizo el mismo presidente Juan Manuel Santos en medio de la peor crisis de movilidad que enfrentan, tanto Bogotá como Soacha.

Lo que muchos se preguntan es por qué se revive el tema justo en plena campaña electoral de Santos, y luego de seis meses de silencio del mismo presidente, del gobernador Cruz y del alcalde Nemocón. “Parece que la película del cable para Soacha se revive con el anuncio de otro capítulo que traerá en sus protagonistas más mentiras y promesas falsas. Personalmente no entiendo por qué al municipio de Soacha le ha quedado grande arreglar las vías de la ciudad con los $30 mil millones del empréstito, pero sí piensa patrocinar un sistema de transporte que no beneficia ni al 10% de la población, y en donde el aporte del presupuesto propio estaría por el orden de los $40 mil millones”, finalizó Antonio José Cantor, residente en la comuna dos de Soacha.