El proceso de construcción y optimización de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) El Salitre, hace parte del megaproyecto de descontaminación del Río Bogotá, en el marco de la sentencia del Tribunal de Cundinamarca, ratificada en marzo de 2014 con el fallo del Consejo de Estado para recuperar el afluente, involucrando en el proceso a 47 entidades de orden nacional, departamental, distrital, municipal y el sector privado.


Dentro de estas entidades está la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, y en su asignación de responsabilidades tiene a su cargo la adecuación hidráulica y recuperación ambiental del Río, así como la ampliación y optimización de la PTAR Salitre.

La PTAR Salitre está ubicada en la calle 80, noroccidente de Bogotá, entre las localidades de Suba y Engativá. Allí llegan las aguas residuales domésticas de todo el norte y centro de la capital del país.

Su importancia para la realización de estos trabajos radica en que con las obras de adecuación de la Planta se logrará un avance muy significativo en el proceso de ver al río Bogotá, limpio, navegable y descontaminado, gracias a que la mayor carga contaminante que llega a la fuente hídrica proviene de la cuenca media, donde se ubica Bogotá.

Las obras en la PTAR tienen un costo superior a los 430 millones de dólares, recursos que la CAR ha gestionado a través de un préstamo con el Banco Mundial y una asignación del presupuesto propio de la entidad, con el fin de iniciar trabajos en el segundo semestre del 2016.

Además del préstamo para las obras en la PTAR, el Banco Mundial ha estado acompañando a la Corporación en el proceso de investigación, selección de la tecnología a utilizar y diseño para la factibilidad en el proyecto.

Los trabajos en la Planta serán ejecutados con tecnología de punta denominada “Lodos Activados”, avalada por el Banco Mundial, donde se espera que dado que el tratamiento de aguas residuales que está hoy en 4 metros cúbicos por segundo, pase a 7,1 metros cúbicos por segundo, duplicando la capacidad de la Planta y haciendo un tratamiento secundario de las aguas, con desinfección.

Algunos de los beneficios que tendrá la PTAR son:

1. Eliminación de olores dado que no se permitirá la disposición de desechos sólidos; la tecnología utilizada permitirá que los gases que se emitan por el tratamiento de las aguas sea reusado para la generación de energía; además se hará la construcción de una barrera ambiental con un área de 18 hectáreas, con la siembra de especies nativas como cedro bogotano, roble, cariseco, etc.

2. El agua tratada por la Planta podrá ser usada con fines agrícolas sin restricción y pecuarios gracias al tratamiento secundario de las aguas con desinfección en el afluente que beneficiará al Distrito de Riego La Ramada, ubicado en los municipios de Cota, Funza, Mosquera y Soacha.

3. Se hará la construcción de la zona húmeda del Cortijo, que en la actualidad tiene un área de 1,5 hectáreas y pasará a tener 14 hectáreas, garantizando la permanencia del ecosistema y por fuera del antiguo basurero que había en la zona.