Brindar herramientas para que los líderes y las personas del común ejerzan el control ciudadano es el objetivo de la escuela que se instaló ayer en el Salón de la Transparencia de Soacha.


ciudad-verde-.jpgPara Germán Uribe, oficial del programa de buen gobierno del Instituto Republicano Internacional IRI, se trata de una escuela de control ciudadano a la gestión pública para que el líder o cualquier persona tenga en cuenta cómo el marco jurídico le permite interactuar con su administración.

Serán 20 días de capacitación y ejercicio, en donde la alcaldía municipal, la Personería, el IRI y el programa presidencial de lucha contra la corrupción compartirán con los participantes temas como la situación de la administración local en materia de presupuesto y qué herramientas existen en Colombia para ejercer el control social.

El alcalde Ernesto Martínez instaló la escuela de control social y destacó la presencia de los participantes por tratarse de líderes que se van a formar con el fin de ejercer una labor de fiscalización y vigilancia en cada una de las actividades que desarrolla el gobierno, incluyendo sus diferentes dependencias. «Es un arranque de una escuela, pero también es un repaso de todas las actividades que el IRI ha venido realizando de la mano con la administración municipal y que han sido muy útiles en términos de estimular las buenas prácticas de gobierno, la participación ciudadana, el control social a la gestión pública y la formación de líderes mucho mas sólidos en la tarea que les corresponde desempeñar», explicó el mandatario.

colegios-soacha.jpgLa idea es que los líderes participantes construyan un plan de acción de control ciudadano con el objeto de fortalecer la gobernabilidad y la institucionalidad democrática en el municipio, a través de una interacción válida con herramientas, con información disponible y con argumentos que se enmarquen en el buen gobierno.

Luz Marina Sierra, líder del barrio Compartir y participante del evento, dijo que se trata de conocer e identificar los mecanismos y herramientas para ejercer el control social, porque reconoce que muchos líderes desconocen las normas y «pecan por desconocimiento». Recomendó a sus colegas «empaparse» de las herramientas legales para reclamar, con el fin de no atacar a los funcionarios públicos sin razón.