En la Casa de la Cultura de Soacha y con la participación de personas interesadas en el patrimonio del municipio, se realizó la Jornada final de socialización del proyecto Terreros, un ejercicio abierto que mostró los hallazgos encontrados en la zona donde se construyó la Ciudadela Educativa San Mateo.


“Hoy la idea fue mostrarle a la comunidad los hallazgos que hubo en un segmento de lo que fue la Hacienda Terreros, los cuales nos reportaron 22 cuerpos y algunas cosas en material cerámico perteneciente a la época prehispánica. También encontramos abundante material de la época colonial, republicana y la más reciente, estos hallazgos nos muestran que la ocupación de la hacienda ha sido constante y que siempre fue un sitio muy productivo y de gran poder adquisitivo por parte de sus propietarios. Esto lo diferimos del tipo de materiales que se encontraron, elementos en plata bruñida, materiales en cristal que únicamente en determinadas épocas de la historia y solo las familias de más poder adquisitivo las podían adquirir”, explicó William Maldonado, historiador del municipio.

Lo más importante de estos ejercicios es que la comunidad empiece a apropiarse de los resultados del conocimiento antropológico y arqueológico del municipio. Pocas veces la gente tiene la posibilidad de conocer cuáles fueron los hallazgos y cómo se puede apropiar de ellos, teniendo en cuenta que pertenecen a tribus asentadas en este territorio que datan de muchos años atrás.

“El lugar es un sitio de ocupación que va desde el periodo Muisca tardío, un poco más de 800 años, hasta la época actual, pasando por el periodo colonial y republicano. Tenemos material arqueológico de cada una de esas ocupaciones, representadas en restos óseos, cerámica, elementos metálicos, una gran variedad de artefactos que nos permiten hacer esas asociaciones. Por otro lado, a nivel de los restos óseos se encontraron un gran número de patologías que presentaban, tanto de la cavidad oral como a nivel de las articulaciones y especialmente relacionadas con agentes infectivos patógenos como Tuberculosis, sífilis y elementos característicos en las piezas dentales que nos hacen pensar que sufrieron de anemia y vivieron un estado de desnutrición”, agregó Fredy Rodríguez, Antropólogo y estudiante de doctorado en antropología.

El futuro de las piezas encontradas depende del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, quienes son los que determinan a dónde van a ir a parar estas piezas, si van a reposar en el instituto, en el municipio o quién va a ser el garante de la seguridad de los hallazgos.

En cuanto a piezas arqueológicas, restos y material cerámico es lo más abundante en las excavaciones, aunque en algunos sitios solo se hallan restos y en otros restos asociados a material cerámico que corresponde a un promedio de unos 800 años.

En la socialización estuvo presente Henry Rodríguez, hombre descendiente de tribus que han habitado el territorio soachuno.
Dijo que cuando se encuentre un hallazgo, a parte de lo que dice el arqueólogo, de que hay que tener un permiso y un registro, también hay que tener en cuenta que hay que hacer los pagamentos de lo que se encontró, “porque esos seres ancestrales en el espíritu tienen sus guardianes, entonces si vamos a tomar una tumba como cualquiera, ahí es donde enfermamos al territorio y a las personas que los van a habitar. Entonces si se hacen las correspondientes excavaciones y se sacan los restos de los ancestros, deben ellos en consecuencia tener un fin, esos restos de nuestros ancestros deberían ir también a un sitio sagrado donde se puedan dejar esos restos con el respeto que se merecen”, finalizó.