Juan Carlos Nemocón, quien como alcalde lideró la transformación de este municipio entre el 2012 y el 2015, quiere poner ahora toda su experiencia y corazón al servicio de Cundinamarca.

Hace menos de una década, Soacha atravesaba una de las crisis políticas, económicas y sociales más profundas de su historia: alcaldes destituidos, las estaciones de Transmilenio abandonadas y pudriéndose, y una explosión poblacional y de vivienda sin precedentes.

Y si bien los desafíos hoy siguen siendo enormes y crecientes, es una ciudad que crece a pasos agigantados y la realidad del municipio ha cambiado. Llegó el Transmilenio a Soacha, mejoró la infraestructura social y la situación fiscal, entre otros logros.

El responsable de esta transformación es Juan Carlos Nemocón, exalcalde de Soacha durante el periodo 2012-2015. Durante su mandato, el municipio pasó en el ranking de Planeación Nacional sobre el desempeño integral de las alcaldías, del lugar 670 al 30 en todo el país.  

Nemocón es  uno de los líderes de mayor proyección en el departamento  y ahora aspira por el Partido Liberal y con el número 59,  a la Asamblea de Cundinamarca.

¿Por qué quiere ser diputado del departamento?  

Quiero, con la ayuda de todos, seguir trabajando por la transformación positiva de Soacha y en mejorar la calidad de vida de los soachunos, sobre todo de los más vulnerables, como lo he hecho durante toda mi carrera pública.  También deseo poner toda mi experiencia, capacidad de gestión y trabajo al servicio de los cundinamarqueses.

¿A qué transformación se refiere? ¿Qué logro en Soacha?

Durante mi gestión como alcalde logramos la transformación de la “fachada” del municipio sobre la Autopista Sur y se puso en marcha la operación de Transmilenio. Muchos de los problemas de esta vía se escapan al accionar del municipio, pero hay que recordar el estado en que la recibí.

Se actualizaron las viejas redes de servicios públicos y se construyeron temas como el colector que recoge las aguas lluvias que bajan desde Cazucá y que pasan debajo de la autopista para evitar inundaciones.  Se construyeron dos puentes vehiculares, tres puentes peatonales, la vía paralela, más de quince kilómetros de vías, la Estación de Integración y se ampliaron todas las estaciones. Fue una labor titánica sin la cual hoy no estaríamos próximos a iniciar una segunda y tercera fase.   

Gracias a estas importantes obras, el sector privado se animó y hoy contamos con dos modernos centros comerciales. La gente de Soacha ya no tiene que ir a Bogotá para ir a un buen cine, algo que no pasaba hace pocos años.

Pero no fueron solo vías, también hicimos mucha infraestructura social: inauguramos seis modernos colegios públicos, dos Centros día para el adulto mayor, tres Centros de Desarrollo Infantil, una moderna Estación de Bomberos, cuatro Estaciones de Policía, una unidad Permanente de Justicia, mejoramos veintiséis polideportivos e instalamos cuarenta parques intergeneracionales. También construimos del Centro Regional de Víctimas, la Casa Refugio y la Unidad Móvil de Atención Psicosocial.

Otro de los temas que me hace sentir satisfecho es que logramos llevar el servicio de agua a más de 90 mil personas que vivían en una situación humana totalmente precaria en Altos de Cazucá con menos de dos horas de servicio al día, de la misma manera legalizamos más de 40 Barrios.

Nuestra ESE municipal quedó con casi $2.000 millones de superávit y dejamos reservados los recursos para construir el nuevo hospital del Municipio, hoy hay   $55.000 millones disponibles para hacerlo.

Creamos la Secretaría de Movilidad que hoy genera ingresos al municipio por casi $2.000 millones al año y organizamos la nomenclatura urbana, lo cual también ha mejorado las finanzas

En materia de seguridad, una necesidad muy sentida, renovamos todo el parque de motocicletas de la Policía Nacional, invertimos en CAI Móviles, más de 300 regulares de la policía e incrementamos de 13 a 46 cuadrantes de la Policía. También nos apoyamos de la tecnología para combatir el delito: se instalaron 250 cámaras de seguridad y dotamos la sala de Control del Comando Especial de Policía, con la más moderna tecnología en monitores, dotamos a las juntas de Acción Comunal con alarmas comunitarias y radio teléfonos, y creamos el Aplicativo SUAPP, por el cual el municipio obtuvo varios reconocimientos nacionales. Se hizo mucho, pero hay que hacer más.

Desde su punto de vista, ¿los problemas de Soacha siguen siendo enormes?

Soacha tiene hoy la población de una capital de departamento, pero el presupuesto de un municipio pequeño. Cada año llega más gente desplazada y en busca de oportunidades, por lo que los problemas en materia de movilidad, seguridad y desarrollo social no paran de crecer.

 “Cumplimos”, pero soy el más consciente  que aún hace falta mucho por hacer. Hay que avanzar más rápido y para esto se requiere mayor ayuda por parte  de Cundinamarca y la Nación, hay que actuar unidos. Precisamente  los soachunos necesitamos seguir escalando en representación del departamento y por eso quiero, con la ayuda de todos, ser diputado de la asamblea departamental.

¿Y qué pasa con el departamento?

Cada municipio tiene sus propias necesidades, pero al igual que en Soacha los cundinamarqueses reclaman más infraestructura vial, desarrollo social y mayor seguridad.

En el Sector Rural se requiere mejorar la red vial terciaria para facilitar la venta de los productos agropecuarios, así como bajar el costo de los insumos agroquímicos. También hay que mejorar la infraestructura en materia de acueductos veredales, instituciones educativas y las unidades sanitarias de la vivienda rural. En el sector salud, necesitamos más personal médico y de especialistas. Y en la parte social se requiere cofinanciar proyectos que le apunten a mejorar la atención al adulto mayor, la población en condición de discapacidad y apoyar a nuestros deportistas.

Hay que luchar contra el microtráfico, que es el origen de la mayoría de los delitos que hoy día nos aquejan y que nos roba la tranquilidad característica de algunos municipios. Hay que facilitarle las herramientas a la policía para exigirles resultados, pero para que la solución sea estructural hay que ofrecerles espacios deportivos y culturales a nuestros jóvenes. En fin, las necesidades son inmensas y los recursos municipales son muy precarios.

¿Y qué propone?

En Cundinamarca es fundamental la creación de nuevas fuentes de ingresos a través de la transformación de nuestros productos y la generación de valor agregado, esto aplicado al sector agroindustrial, al sector textil, al sector del turismo, al sector del entretenimiento y muchos más.

Por eso trabajaremos de la mano de nuestro próximo gobernador, el doctor Nicolás García Bustos, en fortalecer las iniciativas privadas y lograr una gran oferta conjunta de servicios turísticos para aprovechar el mercado de la capital del país y  las bellezas naturales de la región, así como el gran auge del arte y la cultura del departamento.

También trabajaré para contribuir a que en Soacha se construya y comience a operar lo más rápido posible la segunda y tercera fase de Transmilenio, exigirle a Bogotá que haga el intercambiador vial en Bosa, la construcción del hospital que Soacha merece de tercer nivel con algunos servicios de cuarto nivel y gestionar más pie de fuerza de la Policía Nacional para mejorar la seguridad del municipio, entre otros temas.  

¿Por qué votar por usted?

A Cundinamarca le pasa lo mismo que a Soacha y es que a pesar de su cercanía con la capital y el poder nacional, está relegada. Muchos políticos a lo único que vienen cada cuatro años es a conseguir votos, yo he demostrado con mis obras el amor que siento por Soacha y por eso pido el apoyo para ser Diputado a la Asamblea de Cundinamarca. Los soachunos y cundinamarqueses debemos trabajar juntos para seguir transformando nuestra realidad. Yo les ofrezco toda mi experiencia, transparencia, capacidad y corazón para seguir trabajando por mi ciudad y mi región.  Seguiré trabajando por la transformación de Soacha y Cundinamarca.

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