Aunque los efectos de la inundación del pasado domingo ya lograron ser mitigados, los perjuicios para los residentes de este condominio no cesan, pues en la actualidad siguen sufriendo por la contaminación de las aguas del tanque que les sirve de provisión a los vecinos, además de la ausencia total del servicio de acueducto.


experiencias-exitosas-soacha

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Es de recordar que el desbordamiento del Río Soacha el anterior fin de semana, no sólo inundó gran parte de esta unidad residencial, sino que también contaminó el agua potable que provee a los residentes, además de terminar con el puente del barrio Danubio que servía como vía de conexión entre Tejares I, Danubio y otros barrios cercanos, sin dejar de lado que por ahí circulaban las rutas de Transporte Público que acceden al sector.

De otra parte, con relación a la falta del servicio de acueducto, a los habitantes de Tejares I se les aseguró al momento de comprar las viviendas que los apartamentos estaban dotados con todos los servicios públicos domiciliarios y una tipificación de estrato dos para el pago de la administración y otros requisitos legales propios de las propiedades horizontales.

Fue y ha sido grande la sorpresa de los residentes de la urbanización que todo lo que les habían anunciado era mentira y como consecuencia de eso, en aproximadamente doce meses ya han tenido que lidiar con dos inundaciones y las repercusiones que ello les ha traído.

“La situación no ha cambiado mucho, nadie nos puede certificar que el agua del tanque esté purificada o siga contaminada, y aunque la Secretaría de Salud está haciendo unos chequeos, han colocado unos carteles en donde nos informan que si tenemos alguna afectación nos dirijamos a esta dependencia para que les comentemos la situación y se haga seguimiento al tema. Por ahora continuamos sin el servicio de agua potable, a pesar de que cuando compramos nos dijeron que las casas estaban dotadas con el servicio de acueducto. En el tiempo que llevamos acá no hemos visto ese servicio y por el contrario tenemos que proveernos con el agua del tanque que se contaminó, que a su vez es traída por un carro tanque, sin saber si es o no apta para el consumo humano”, explicó Octavio Vargas, habitante de Tejares I.

A lo anterior se suma la ruptura del puente, que de acuerdo a lo que han expresado los vecinos debía ser reparado por la constructora Norco (que construyó el condominio) como parte de los trabajos de compensación a los perjuicios causados por los errores de planificación. Aunque la constructora había asegurado que tenía un adelanto económico para emprender esta obra, lo cierto es que el trabajo fue asumido por la Administración Municipal a través de la Dirección de Servicios Públicos, que sólo hasta ayer jueves empezó con la reparación.

“Lo que vale aquí es que Norco miente como lo ha hecho desde que compramos estos apartamentos. La desinfección la hizo la EAAB directamente, gracias a la Dirección de Servicios Públicos, pero lo que aún no se ha hecho es certificar que el agua ha sido purificada para poder saber si podemos consumirla o no. Tenemos una cantidad de falsedades, pues nos dicen que empiezan un proceso un día y sigue otro al día siguiente. Se supone que nos entregarán zonas comunes el 28 de enero y Administración el 30 del mismo mes, pero si volvemos a pasar por la misma emergencia y la EAAB no está funcionando acá todavía, ¿quién nos va a surtir con agua potable el tanque?. Somos un grupo de 30 o 40 personas que no estamos conformes porque para comprar estos apartamentos usamos los ingresos de nuestras familias y empeñamos el futuro de nuestros hijos, por eso vamos seguir luchando para que, si es el caso, nos reubiquen y nos den las condiciones con las cuales compramos los apartamentos, porque como están las cosas y en mi caso particular, estaba mejor viviendo en La Capilla y no acá donde me toca cargar el agua de un barrio a otro”, aseguró Claudia Estupiñán, residente de Tejares I.

Periodismo Público.com contactó a Olga Lucía Sierra, Administradora Delegada de Tejares para conocer sus impresiones de lo sucedido en el lugar y las medidas tomadas para mitigar la situación, sin embargo esta se negó a dar declaraciones argumentando que no tenía autorización para ello. Lo mismo ocurrió con la Arquitecta de la empresa Norco, quien también dijo que no podía referirse al tema y se limitó a dar el número del PBX de la compañía (…).