Cada emergencia atendida significa arriesgar la integridad y la vida porque los 22 bomberos de Soacha no cuentan con dotación, protección ni máquinas en buen estado.

Un hecho ocurrido la noche del sábado 4 de septiembre en el sector del Tropezón y del cual fue testigo un periodista de este medio, motivó a explorar y conocer las condiciones en las que trabajan los bomberos de Soacha.

Esa noche, sobre las 10:20 p.m., un vehículo Ford 350 de bomberos Soacha estaba en la vía, con el capó levantado y sin luces; así se dirigía a atender una emergencia. Por fortuna, las tres unidades que iban en su interior lograron resolver la situación y continuar.

Al averiguar lo que pasa con los vehículos y dotación de bomberos, se encontraron varias sorpresas e irregularidades. La máquina que presentó daños esa noche, la misma que la Gobernación entregó en comodato hace 20 años, ahora se encuentra parqueada dentro de la estación en espera de ser arreglada, pero no es la única, todas están dañadas:  la unidad de rescate, la máquina extintora International Americana, una Nissan Frontier, una Dimax y el carrotanque, el último que se compró, hace 3 años.

Lo preocupante es que algunos vehículos llevan bastante tiempo dañados y la Alcaldía de Soacha no mueve un dedo para arreglarlos. Por ejemplo, la International Americana va cumplir un año estacionada, una máquina que cuesta alrededor de 1.600 millones de pesos, pero que se puede arreglar con aproximadamente $100 millones, la misma que tiene equipos de rescate y bomba contra incendio, es decir, apta para combatir el fuego.

Sin duda, el daño a los vehículos inicia por la falta de un mantenimiento preventivo porque solo los llevan al taller cuando se dañan, además no se acude a sitios especializados para este tipo de máquinas.

Vehículo International que permanece dañado en la estación de Bomberos

Pero además de que todos los vehículos tienen algún tipo de daño, los 20 bomberos, más los dos comandantes, no cuentan con uniformes adecuados ni elementos que les garantice atender una emergencia o eventualidad sin arriesgar la vida.

No hay equipos nuevos de penetración de incendios, y los que hay son demasiado viejos, tampoco equipos de respiración ni dotación adecuada. Actualmente cuentan con un chaquetón, cascos y guantes, pero están en mal estado. El único uniforme bueno es el de fatiga (azul), que fue comprado por ellos mismos.

Tampoco poseen equipo adecuado de rescate, manejo de materiales peligrosos ni para coger abejas, y las cuerdas que tienen llevan varios años de uso.  

El alcalde Juan Carlos Saldarriaga prometió arreglar la máquina International Americana y comprar dos de despliegue rápido, pero hasta ahora todo se ha quedado en promesas.

Finalmente, y lo que preocupa, es que el municipio cobra una sobretasa bomberil en los contratos, y conceptos de seguridad de bomberos a todos los establecimientos públicos, pero los recursos no se ven reflejados en equipos, dotación ni máquinas en buen estado que estén disponibles para atender las emergencias en el municipio, sumado a que la nueva estación no tiene cuarto de bombas, cocina ni lo necesario para garantizar la estadía de las unidades que permanecen dentro de la misma.