Hasta que no entre en funcionamiento la Secretaría de Movilidad de Soacha, el municipio seguirá sometido al calvario que cada puente festivo, e incluso los fines de semana ordinarios, origina la Policía de Tránsito del departamento con el bloqueo y el aislamiento que le hace a los habitantes de la ciudad, para privilegiar a los turistas que entran a Bogotá por la Autopista sur.


A pesar de que con la puesta en marcha del puente vehicular de Terreros se reducirá un mínimo porcentaje el gran impacto negativo que producen las medidas tomadas por parte de la Policía, lo cierto es que los uniformados tienen facultades para que dispongan del tránsito por la Autopista sur como ellos lo crean conveniente, con el único objetivo de hacer que el tráfico fluya por este corredor y así mostrar que los turistas que pasan por ese corredor se están movilizando sin ningún problema, mientras que cientos de personas que viven en Soacha deben esperar horas y pasar incomodidades para poder cruzar la ciudad de un lado a otro, a pesar de que a lo largo de la Autopista hay habilitados varios cruces, que en teoría deberían facilitar ese desplazamiento.

Se sabe que en el municipio hay un déficit en el pie de fuerza para controlar el tránsito y hacer cumplir la normatividad que respecto al tema se ha dispuesto por parte de las autoridades, como por ejemplo la restricción al transporte de carga durante ciertas horas y en determinadas calles de la ciudad, la regulación de los vehículos y las rutas de transporte público, la señalización, y otros factores más. No obstante, cuando hay operación éxodo y retorno, sorpresivamente aumenta el número de efectivos dispuestos para regular la movilidad, tanto así que incluso a Soacha llega personal que no está adscrito a la Policía del municipio, que finalmente es el que decide cerrar los principales cruces que hay a lo largo de la Autopista (Altico, Calle 13, Calle 18, Terreros).

Respecto a lo anterior, a pesar de que en más de una ocasión los funcionarios de la Dirección de Transporte de Soacha han dialogado con el mismo Coronel Manuel Silva, Comandante de la Policía de Tránsito de Cundinamarca, para pedirle que sus hombres abran los cruces con el fin de permitir el desplazamiento de la gente del municipio, en últimas los agentes que quedan a cargo de regular el tránsito durante el desarrollo de las operaciones se limitan a decir que están cumpliendo órdenes de oficiales superiores de la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, porque la prioridad es que fluya la movilidad para los turistas, mas no para la gente de Soacha.

Sin embargo, para entender el problema desde la raíz, es necesario explicar cómo se diseñan y se ponen en marcha las operaciones éxodo y retorno. Desde el Ministerio de Transporte se diseña todo el dispositivo para ambas operaciones, en compañía de la Policía Nacional, a través de la Dirección de Tránsito y Transporte. Todo el tema se define en unas mesas de trabajo, a las que generalmente son invitados tanto el departamento como el municipio, al igual que la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la Concesión Autopista Bogotá Girardot (CABG). En la elaboración de las operaciones éxodo y retorno, la Secretaría de Transporte y Movilidad hace algunas recomendaciones con respecto al tema, teniendo en cuenta que Cundinamarca termina siendo un departamento estratégico en lo que tiene que ver con la salida y el ingreso de visitantes, desde y hacia Bogotá.

El primer factor que influye es que la mayor cantidad de gente se encuentra asentada en la capital, y necesariamente tiene que pasar por alguna vía del departamento. Lo otro, es que Cundinamarca se ha convertido en un destino turístico importante a nivel regional y nacional, lo que hace que haya una gran afluencia de vehículos los fines de semana, y más que nada los puentes festivos. En ese sentido, como los corredores que más movilización de vehículos tienen son los del sur (Autopista sur), el norte y el occidente (Calle 13), la Policía determina una serie de operativos con el fin de mejorar la movilidad de los viajeros que se desplazan por esas vías, especialmente en el ingreso, porque la salida es un poco más gradual.

En un fin de semana, festivo o no, se puede estar hablando de un promedio de 250.000 a 300.000 vehículos que se mueven por todo el departamento de Cundinamarca, aproximadamente desde el mediodía hasta casi la medianoche de cada día del fin de semana. Por otra parte, según la Secretaría de Transporte y Movilidad de Cundinamarca, como la infraestructura con la que cuentan las vías de la región no es la adecuada para la cantidad de vehículos que se movilizan, esto incide en que la Policía tome medidas destinadas a mejorar el tránsito de esos vehículos.

Pero a pesar de lo que se dice en el papel sobre las medidas que toma la Policía, en la Autopista sur se cometen varias irregularidades, más que nada cuando el carril que viene de Bogotá a Soacha es utilizado para desviar la inmensa cantidad de carros particulares y buses intermunicipales que entran al Distrito por el lado del municipio. En ese contraflujo que se hace, es la misma Policía la que genera el caos y propicia el desorden, pero más que eso, la que causa el riesgo de accidentes de tránsito, debido a que este dispositivo se pone en marcha sin ningún tipo de señalización y sin el acompañamiento de una patrulla o una moto que oriente a los vehículos que se van en contravía, porque a duras penas se instala una cinta de ‘precaución’.

Soacha no tiene infraestructura vial

Tratando de explicar la situación que se presenta en la Autopista sur, pero también en otras vías de Cundinamarca, el Secretario de Transporte y Movilidad del departamento, Andrés Ernesto Díaz, aseguró que la infraestructura en Soacha es compleja, y que esto obliga a las autoridades de tránsito a buscar alternativas para que los turistas se puedan mover en su paso por el municipio sin ningún problema, teniendo en cuenta que la única vía que hay para llegar a la capital es precisamente la Autopista sur:

“Esa serie de operativos genera incomodidad en el usuario, y no es que sea una excusa pero esto también sucede en otros lugares como el occidente y el norte del departamento. Por ejemplo, entre Tocancipá y Gachancipá, como no hay doble calzada, a partir de las 2:00 pm se hacen reversibles, y lo que pasa es que cierran la vía, dejándola en un solo sentido. Cualquier persona que quiera desplazarse en esos municipios, debe esperar una hora u hora y media para poder hacerlo, o pasar de un lado a otro. En el occidente, especialmente en Mosquera, pasa lo mismo porque el tránsito desde La Mesa viene en un solo sentido hasta La gran vía, por lo que al encontrarse con los vehículos que vienen de Madrid y Facatativá, se juntan todos en el corredor de la Calle 13 y se genera un colapso en la glorieta que hay vía a La Mesa”, explicó Díaz, quien además aseguró que:

“En ese caso, la Policía determina que los carros que vienen de Madrid y Facatativá, entren por el casco urbano de Mosquera, para que después se vaya regulando el tránsito y no se presente congestión. Los habitantes de Mosquera, especialmente quienes viven en el centro, tienen que esperar un lapso de tiempo considerable, es algo similar a lo que pasa en Soacha. En este último municipio hay un sector que todo el mundo conoce como El Tropezón, que sumado al cruce de Terreros, son los únicos sitios que hay para pasar de un lado a otro. Yo he estado presente en esos lugares, he visto que la Policía sí permite el paso, aunque no en los tiempos que todos los ciudadanos quisieran. Sin embargo, el problema básicamente es de infraestructura, por eso si la regulación se diera en los tiempos que normalmente se hace, lo que pasaría es que colapsaría el ingreso a la ciudad”, agregó el Secretario de Movilidad.

En pocas palabras, el funcionario manifestó que no hay más opción que soportar el caos que genera la Policía con el cierre de los cruces, porque en esos momentos el interés es el desplazamiento de los miles de viajeros que ingresan a Bogotá. El Secretario de Movilidad resaltó también que al menos en este momento, pensar en alternativas diferentes a la de mejorar la infraestructura es algo complejo. Hay que tener en cuenta que a diferencia de lo que ocurre en vías como la Autopista norte y la Calle 80, en la Autopista sur no existen las suficientes intersecciones viales y puentes vehiculares que podrían mitigar la problemática que se presenta. A esto se debe sumar que desde hace ya varios días se restringió el uso de las calzadas exclusivas de Transmilenio, que normalmente eran utilizadas para hacer el contraflujo de los vehículos que ingresan a la capital.

“La Policía hace refuerzos en las operaciones dependiendo de los corredores, es decir que no sólo utiliza el personal adscrito a la Policía en Soacha, sino que hay efectivos que se encargan de temas administrativos y normalmente no están en carretera, que salen a apoyar los operativos, especialmente en esas épocas. Sabemos que hay otras vías al interior del municipio, pero estas son aún más caóticas, por eso lo que debemos hacer es utilizar el corredor que hay dispuesto, buscando la forma de regularlo de la mejor manera”, sostuvo el Secretario Díaz.

La solución es la Secretaría de Movilidad

En vista del desalentador panorama que tienen los habitantes de Soacha, el Director de Transporte del municipio, Jaime Ramírez, dijo que en este momento la única solución que hay para acabar con el problema de las operaciones éxodo y retorno, es que empiece a funcionar la Secretaría de Movilidad del municipio, a la que sólo le faltan algunos trámites en la Gobernación de Cundinamarca y el Concejo Municipal, para que sea una realidad:

“La posición reiterada que ha tenido el municipio frente a este tema, es que nos permitan hacer uso de las vías que están autorizadas para transitar y cruzar la Autopista sur, con el fin de no dejar incomunicada a la ciudadanía. Ese ha sido el clamor y la petición constante, sin embargo las autoridades que ejercen el control, en este caso la Policía de Tránsito del departamento, muchas veces hace caso omiso y le da prioridad al uso de la vía nacional. En el último puente festivo fue tal la desesperación de la comunidad, que la Dirección de Transporte tenía unos paleteros para hacer campañas de seguridad vial, y hubo la necesidad de llevarlos a controlar el tráfico, además de pedirle a la Policía que permitiera el paso de la comunidad en los sitios permitidos”, manifestó Ramírez, quien además indicó que:

“El municipio se ve abocado a dificultades cada vez que hay puente festivo y días feriados, porque las autoridades que están encargadas de ejercer control y vigilancia en la Autopista sur, desconocen los cruces que están autorizados para poder evacuar los vehículos. Se están desconociendo algunos derechos de la comunidad del municipio, pero la posición nuestra en las reuniones, siempre es que se tengan en cuenta los cruces legalmente autorizados para la comunidad de Soacha”, destacó el Director de Transporte.

Para el funcionario, la idea es que cuando ya se tenga en funcionamiento la Secretaría de Movilidad del municipio, el control y la vigilancia del tránsito en todo el territorio municipal y las vías del perímetro urbano, quede a cargo de esta dependencia. En ese momento no habrá ninguna opción de que alguna autoridad nacional o departamental ejerza control y vigilancia en el uso de las vías del municipio, así sea una vía nacional o departamental, porque dentro del municipio le corresponde a la autoridad local ejercer estas labores.

“Creemos con toda seguridad que el municipio va a tener mayores posibilidades de tomar medidas que sean equitativas, tanto para los transeúntes nacionales como para la comunidad de Soacha. Mientras tanto no tenemos más alternativa que seguir participando de las reuniones a las operaciones éxodo y retorno, e insistir ante las diferentes autoridades para que se respeten los cruces que están legalmente autorizados dentro de las vías que son de carácter nacional”, concluyó el Director Ramírez.

A menos que la Gobernación de Cundinamarca objete mediante un recurso de reposición y apelación el Acto administrativo del Ministerio de Transporte que avaló la creación de la Secretaría de Movilidad de Soacha, esta podría empezar a funcionar a comienzos de 2014. Se debe tener en cuenta que se requiere de un periodo adicional de dos meses para realizar el empalme entre el departamento y el municipio, en materia de recaudo, carpetas e historiales de matrículas automovilísticas y comparendos, además de todos los temas que manejaría esta cartera.

Pero aparte de lo que se contempla como la solución definitiva a esta problemática, se ha venido analizando con las diferentes autoridades, sobre todo del orden nacional y departamental, donde incluso hay propuestas del Gobernador Álvaro Cruz para mitigar el impacto que se genera en la Autopista sur a la altura de Soacha, a través de la búsqueda de vías alternas para ingresar a Bogotá por la Calle 13, o por Mondoñedo.

Aún así, por el momento esto sólo son posibilidades, no hay nada definido para quitarle a los soachunos el calvario que viven desde hace ya bastante tiempo. Por eso, los habitantes del municipio deberán seguir soportando que la Policía haga lo que quiera con la Autopista sur, que atropellen a todos los habitantes de la ciudad para proteger a los privilegiados viajeros de la capital, que dividan el perímetro urbano en dos y sigan perjudicando a cientos de ciudadanos que deben hacer verdaderas ‘maromas’ para poder desplazarse dentro de Soacha.