Según el Estudio de Oferta y Demanda de Vivienda y No Habitacionales en Bogotá y la Región, realizado por Camacol Bogotá y Cundinamarca, 586.974 hogares habrían buscado vivienda en el último año, 548.075 en la capital y 38.899 en el departamento y la demanda potencial sería de 81.133 unidades para los próximos doce meses.

Las personas que se acercaron en mayor medida a las salas de ventas de la capital tienen entre 25 y 35 años (34,8%), tienen unos ingresos de entre 4 y 8 salarios mínimos, es decir, entre 3.312.464 pesos y 6.624.928 pesos (31,6%), terminaron una carrera universitaria (43,5%) y son solteros (34,5%).

En toda la región, la ubicación es el factor determinante para escoger una vivienda, por encima del precio. Para los habitantes de Bogotá que su inmueble quede cerca al trabajo o al colegio de sus hijos es el aspecto fundamental en el 63,4% de los casos, mientras que el 40,9% de los hogares toma su decisión con base al precio.

En el caso de Cundinamarca la diferencia disminuye y la ubicación es clave para el 60,9% de los hogares y el precio lo es para el 48,4%.

“Diseño de espacios, formas de pago, vías de acceso, son otros factores que influyen, pero tener todo es muy difícil, la idea es que los constructores escojan uno o dos aspectos para diferenciarse frente a los demás proyectos y, así, enamorar los hogares” explicó Daniel Rey.

Finalmente, los ahorros y las cesantías son los recursos más importantes con los que cuentan los hogares para el pago de la cuota inicial. Las cuentas de ahorro son importantes para 66% de las familias de Bogotá y Cundinamarca, mientras que las cesantías son determinantes para el 44% de los hogares.

Según Camacol Bogotá y Cundinamarca, el repunte en la intención de compra de vivienda de los hogares va en línea con las perspectivas de crecimiento del sector. Las proyecciones de Camacol Bogotá y Cundinamarca indican que las ventas cerrarían con una variación de 4,7% en 2020.