El Director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos
UAESP, Guillermo Raúl Asprilla Coronado, luego de exponer ante la
Procuraduría General de la Nación, encargada por la Corte
Constitucional de realizar el seguimiento al cumplimiento de su
sentencia 275 de 2011, explicó en rueda de prensa el esquema de metas precisas, claras y verificables para cumplir con el propósito de
formalizar y dignificar en la organización del servicio de aseo a la
población recicladora de la ciudad, ordenado por la Corte en dicha
sentencia.


El modelo de metas que fue presentado ante la Corte Constitucional el
30 de marzo, un día antes de que se cumpliese el plazo fijado por
la Corte, establece como primer propósito, educar, capacitar y
concientizar a la totalidad de la ciudadanía bogotana sobre la
necesidad de separar los residuos en la fuente, mediante lo cual será
posible cambiar la orientación principal del servicio de aseo que
actualmente se dirige a enterrar más del 90% de los residuos que se
producen en la ciudad; es decir 6.300 toneladas diarias de basura.
“Nuestra política pública está orientada a maximizar el aprovechamiento de los residuos”, afirmó el Director.

La dirección de la UAESP, entidad adscrita a la Secretaría de Hábitat,
sostiene que la actividad de recolección, transporte y
aprovechamiento de residuos reciclables se entregará, mediante
procesos de selección propios, a empresas conformadas exclusivamente por recicladores de oficio, debidamente censados y carnetizados, quienes recibirán una remuneración por su labor y el apoyo del Estado para la organización empresarial y la financiación de los equipos necesarios para realizar la labor en condiciones dignas. “Las fuentes de la remuneración para esta actividad serán, un porcentaje de la tarifa que paga el usuario de servicio público de aseo en los términos en que lo determine la Comisión Reguladora de Agua potable CRA, y el producto de la venta del material recuperado”, explicó el Doctor Asprilla Coronado.

El impacto de este modelo según la UAESP debe expresarse rápidamente en una reducción drástica de la cantidad de material que se dispone diariamente en el Relleno Sanitario y por lo tanto en una disminución correlativa de los impactos ambientales negativos. La informalidad, la marginalidad y la vulnerabilidad de la población recicladora deben ser superadas con este nuevo modelo, y el mismo debe conducir a una situación en la cual los recicladores de oficio seguirán desarrollando su trabajo pero reconocido, formalizado, organizado y remunerado en condiciones dignas y estables. “Cerca de 7.000 recicladores que laboran en las calles pasan en adelante a vincularse como trabajadores formales en 60 centros de acopio en los cuales realizarán actividades de selección, clasificación, embalaje y aprovechamiento”, concluyó el director.

La UAESP es una entidad adscrita al Sector Hábitat del Gobierno
Distrital «Bogotá Humana» y es la Secretaría Técnica del IPLA
(International Partnership for Expanding Waste Management Services of Local Authorities) organismo de las Naciones Unidas.