Durante la celebración del segundo Festival Comunicativo, organizado por directivos, coordinadores, docentes y estudiantes de la facultad de comunicación social de la Corporación Universitaria Minuto de Dios sede Soacha, se rindió homenaje a Klaus Zapata, un joven asesinado que hasta hace apenas tres meses formaba parte del grupo de alumnos de la Institución Educativa.


El Festival está dedicado a quienes realizan y presentan trabajos en las diferentes áreas de la comunicación social. En esta segunda versión, la comunidad educativa en cabeza de su director Carlos Rodríguez, rindió homenaje al estudiante Klaus Zapata, por eso, durante el discurso de apertura del evento preguntó quién recordaba a Klaus y muchas manos se elevaron. El acto no pudo pasar desapercibido, porque el gesto fue un símbolo de trascendencia.

Precisamente, el mensaje del discurso se centró en la búsqueda de la esencia Minuto de Dios y en la forma de rendirle homenaje al estudiante fallecido, pues tanto la Universidad como el joven han sido reconocidos por luchar para que no haya injusticia y hacer, según el rector, lo que ‘toca’ hacer por la comunidad. En síntesis, para trascender “se requiere tener espíritu humano y querer al prójimo”, afirmó el rector, quien además recordó que la diferencia con el otro no es motivo para odiar o hacer daño. “Hay gente que aún no ha entendido esto y que ha creído que por eso se puede arrebatar la vida, el pensamiento o callar una voz”, afirmó Carlos Rodríguez.

De la misma manera, las palabras permitieron rememorar la vida y obra del padre Rafael García Herreros, las cuales se hicieron vigentes a través de videos, al tiempo que se reconoció su labor que empezó a partir de las comunicaciones, pues fue a través de la radio y la televisión como se hizo visible el gran proyecto Minuto de Dios, del cual ahora Soacha hace parte desde la educación y las obras sociales.

“Pobre es el que no es capaz de hacer feliz a alguien, el que no es capaz de ser fraternal, es decir, aquí vinimos a dejar de ser pobres y no les estoy hablando de riqueza económica, les estoy hablando de la esencia del Minuto de Dios porque debemos ser capaces de hacer algo tan sencillo como es amar”, agregó el director, recordando al padre García Herreros.

Junto a la emotiva y sensible reflexión, hubo espacio para felicitar a los estudiantes, así como a los docentes y coordinadores del programa de Comunicación Social por ser los impulsadores del festival.

Los ganadores

En la segunda versión del Festival Comunicativo se premió el esfuerzo, la creatividad, la recursividad y la innovación, traducida en trabajos elaborados a partir del conocimiento de los estudiantes y la asesoría de algunos docentes:

Fotografía: Jhon Caucalí con el trabajo 10 X 40.
Ilustración: Ánderson Albañil. También se destacó el trabajo de Josep Dulaver Moreno.
Letras: Jhon Steven Vidales.
Radio: Ángela Vega.
Producción Audiovisual: Ingrid Jiménez con el trabajo Minga Laguna de los Colorados.
Innovación pedagógica: José Daza.
Liderazgo social: Camilo Lombana, con La montaña invisible e imbatible.

Al cabo de la ceremonia hubo reacciones frente al evento, teniendo en cuenta que la mayor parte de estudiantes recordaron al desaparecido Klaus Zapata:

“Conocí personalmente a Klaus y lo extraño mucho como compañero, para mí es un placer haber participado; tomar fotos es un hobie que yo tengo y me encanta mucho, agradezco por este espacio que nos brindan”, dijo Jhon Caucalí, ganador en fotografía.

“Muy contento de recibir este premio, agradezco a la universidad por abrir estos espacios donde los estudiantes pueden expresar todo su talento”, fueron las palabras de Anderson Albañil, quien se llevó el premio en la categoría de Ilustración.

“Esto ha sido una gran academia en donde se aprende todo el tiempo, creo que lo que decimos y oímos todo el tiempo queda en el disco duro, entonces esas historias son las que me han permitido inspirarme para escribir”, dijo Jhon Steven Vidales, ganador en Letras.

Antes de concluir el evento, los estudiantes de la facultad rindieron un homenaje a Klaus; con velas encendidas y un conmovedor tema de fondo, se observaron imágenes que recordaron a quien fue su compañero de salón. Al concluir, el director Carlos Rodríguez entregó un cuadro realizado por una ex alumna de la Institución, a los padres del joven asesinado.

“Quiero exhortarlos a todos ustedes como futuros periodistas a que crean en la comunicación como herramienta para transformar, porque les quiero decir que Klaus creyó en la trasformación, y deseo compartirles una reflexión que él me dejó: Cuando matan a un Policía, guerrillero, paramilitar o soldado del Ejército, cae una persona del pueblo, es decir, somos nosotros los que estamos poniendo los muertos en defensa de una casta oligarca que nos gobierna, nosotros les ponemos los defensores para que ellos acaparen cada vez más su riqueza.”, finalizó Arturo Zapata, padre de Klaus.