Vecinos del barrio Marsella de Bogotá compraban el pan y la leche a don Samuel, el dueño de la panadería Sammy, pero el miércoles lo asesinaron.

El asesinato, que tiene impactado a los habitantes del barrio, sucedió el miércoles en la noche cuando don Samuel Sáenz Castillo, el dueño de la panadería, ya estaba culminando la jornada laboral. Eran las 8:45 de la noche cuando un hombre ingresó al local, desenfundó un revólver y, sin mediar palabra, le disparó a sangre fría en repetidas ocasiones. El asesino, según testigos, huyó con su cómplice, que lo esperaba en una moto cerca del establecimiento.

Samuel fue llevado de inmediato a la unidad de urgencias de la Clínica de Occidente, donde, a causa de las heridas de bala, falleció.

Dos días después del crimen, nadie en el barrio Marsella entiende por qué asesinaron a ese hombre amable y carismático que todos los días los atendía. Una vecina del sector asegura que los responsables no se llevaron nada de valor del lugar, lo que genera más incertidumbre sobre esta muerte.

La Policía cree que este crimen responde a un posible hecho de extorsión, aunque testigos aseguran que el asesino intentó atracar en el lugar. “Estamos manejando el antes, durante y después de los hechos. Tenemos unos datos certeros que nos van a permitir la captura de los responsables”, dijo el mayor Óscar Alberto Rojas, comandante de la Policía de Kennedy.

Samuel Sáenz era casado y padre de cuatro menores de edad, y ahora los vecinos exigen a las autoridades respuestas para que se esclarezca el asesinato del panadero de la cuadra, el mismo que atendía en una esquina del barrio Marsella, al occidente de Bogotá.