Los representantes de la comunidades religiosas asentadas en el municipio dieron sus aportes a la que será la carta de navegación durante los siguientes cuatro años de gobierno, los presentes en la mesa de trabajo coincidieron en que el amor y mayor atención a las familias debe ser fundamental para lograr un desarrollo social en Soacha.


Durante el encuentro de los representantes de las diversas religiones, se abordaron diferentes temas, pero en las conversaciones se mostró mayor inclinación hacia el desarrollo social y la vinculación de la iglesia en un ámbito público, con el motivo de hacer visible la misión en pro del municipio que se ha estado ejecutando desde los diferentes grupos religiosos.

María Eugenia Suarez, presidenta de la asociación de ministros y pastores de Soacha, destacó la labor que ha venido haciendo la comunidad religiosa en pro del municipio.

“Es importante resaltar la inclusión del sector religioso en la construcción del plan de desarrollo y en la misma medida, la participación activa que está naciendo desde nuestra comunidad en lo que respecta al Plan de Ordenamiento Territorial. Es decir que estamos organizando desde el punto de vista geopolítico el sector, para acentuar la labor de la iglesia en cumplimiento de su responsabilidad social”, especificó.

A través del aporte al plan de desarrollo el sector religioso se busca consolidar la iglesia como un ente que con su labor aporte en temas fundamentales, reiterando el interés de promover el desarrollo social del municipio. Justamente, para esta comunidad la familia debe ser el eje principal para la recuperación y construcción de valores que se han perdido actualmente.

“Esperamos gestionar un proceso en la consolidación de principios y valores desde la familia, pero, vista la familia desde el amor personal e individual, es decir, que los padres estén más presentes para sus hijos, y que de forma recíproca los hijos entiendan el valor y la honra que se les debe ofrecer a los padres. Con base en este tipo de relaciones internas del que denominamos como núcleo de la sociedad es donde buscamos la reactivación de los valores y el amor”, agregó la presidente de la asociación de ministros religiosos.

Sumado al aporte en la familia que esperan sea parte del plan de desarrollo, también fueron muy críticos al calificar las acciones de la administración municipal respecto al tema de los vendedores informales, puesto que aseguran que garantizando el derecho al trabajo se debe organizar el informalismo sin desinteresarse por la importancia de la conservación del espacio público para Soacha.

“La administración municipal debe identificar de la forma más exacta posible a la población del municipio que hace parte de los vendedores informales, y de ahí, respetando su derecho al mantenimiento de sus hogares, controlar y organizar eficazmente todo lo que respecta a la utilización del espacio público, no se deben escatimar esfuerzos en hacer ubicaciones estratégicas que funcionen y reconozcan la necesidad tanto de los vendedores como de las personas que acuden a ellos para realizar sus compras”, finalizó en su contribución un asistente a la mesa de trabajo conformada en el marco de la formación del plan de desarrollo municipal.