La actuación se inició hace un par de años y Heineken Internacional de Colombia S.A. señalaba que Bavaria – con ocasión del lanzamiento al mercado colombiano de la cerveza italiana Peroni- implementó una estrategia comercial dirigida al segmento alto del mercado (bares, discotecas y restaurantes exclusivos), mediante la cual se restringió la venta de la marca holandesa.


Según señalaba Heineken, Bavaria pagó grandes sumas de dinero a dueños de bares y restaurantes a cambio de dejar de vender su marca y vender exclusivamente cervezas de su portafolio.

En la decisión final, la SIC sostuvo que a pesar de que la evidencia existente en el expediente apuntaba a que existía una estrategia nacional de comercialización por parte de la empresa investigada -que podría ser reprochable a la luz de las normas de protección de la competencia- , la misma no tuvo el alcance suficiente como para considerar que en efecto hubo una obstrucción a la entrada a potenciales o actuales competidores en el mercado relevante.

Adicionalmente, sostuvo que no existió una venta atada en tanto no era posible concluir que existiera un factor en virtud del cual los propietarios de los establecimientos de comercio se vieran forzados y cohibidos a firmar contratos de patrocinio a cambio de la venta exclusiva de los productos del portafolio de Bavaria.

Fuente: potafolio.com