El joven que se robó la patrulla de la Policía en Suesca, arrastró a dos uniformados, evadió peajes y controles policiales, hasta que llegó a Bogotá y se estrelló en la avenida Boyacá con calle 53.

Un descuido de dos agentes de policía de Suesca, Cundinamarca, quienes se bajaron a atender un caso y dejaron la patrulla encendida, permitió que un joven que era llevado a la estación, se volara en la camioneta de la institución.

Según la Policía, el joven se encontraba en presunto estado de embriaguez, habría consumido sustancias psicoactivas y era llevado a la estación cuando sucedieron los hechos.

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Cuando el joven arrancó, los uniformados trataron de reaccionar, pero fueron arrastrados varios metros. Lo curioso del caso es que el hombre salió de Suesca, Cundinamarca, en la patrulla, siguió rumbo a Bogotá, pasó peajes y puestos de control, transitó durante dos horas y nadie lo detuvo, sólo hasta que llegó a la avenida Boyacá con calle 53 de la capital, donde se estrelló con el separador, se volcó y fue capturado.

El joven venía sin camisa cuando fue detenido por la Policía en Bogotá, y luego puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación.