Ni el Gobierno Nacional ni la Superservicios han sido capaces de frenar el atropello que están cometiendo las empresas de servicios públicos en Soacha. El sobrecosto en las facturas es exagerado y en todos los barrios de la ciudad.

Por ejemplo los residentes del barrio el Salitre de la comuna 1 del municipio de Soacha, se han mostrado inconformes por el incremento en las tarifas de los servicios públicos, por tal razón exigen a las empresas prestadoras una pronta solución ya que en la actualidad muchos de ellos no tienen trabajo ni poseen los recursos suficientes para solventar esta situación que cada vez más los aqueja y los pone en apuros.

Pese a que el presidente de la republica Iván Duque Márquez decretó que durante la pandemia se iba a tener consideración con el cobro en los valores en las facturas, estas empresas han hecho caso omiso y por el contrario están cobrando a los ciudadanos valores que superan el doble y en algunos casos hasta el triple de lo que estaban acostumbrados a pagar.En este barrio somos estrato uno y nos parece injusto pagar unas facturas que van desde $ 500.000 hasta  $1.700.000, creo que se debería hacer un estudio más detallado por parte de estas empresas y explicar por qué este cobro tan elevado”, dijo Efrén Barbosa, habitante del sector.

Líderes y comunidad muestran las costosas facturas de los servicios públicos

Por lo anterior se les hace un llamado a las empresas de energía,  gas natural,  acueducto y especialmente de aseo  para que no promedien los consumos y no incluyan tarifas que no tienen nada que ver con el tema de los recibos, como es el caso del famoso cobro por Covid. “Nos parece injusto que Soacha sea el único municipio de Cundinamarca que cobre el valor del alumbrado público ya que en ningún otro sitio lo hacen, ni si quiera en Bogotá que es la capital, a eso súmele que están haciendo el cobro del alumbrado público por contador más no por casa, es decir, si tenemos una vivienda con tres contadores están triplicando el valor de la factura”,  afirmo Henry Mantilla, presidente de la JAC de Ducales primer sector.

Finalmente, la queja también va dirigida al Gobierno Nacional, los entes departamentales y la Alcaldía de Soacha, que son las entidades que se deben pronunciar ante estas empresas y regular las tarifas, las cuales se vienen presentando como un virus especulativo y sin control por parte de organizaciones que lidera el Estado, especialmente la Superintendencia de servicios públicos domiciliarios.

La misma Ley 142  de 1994 manifiesta en sus artículos el control a la regulación tarifaria.

Por: Rafael Rodríguez