Los atracos a ciclistas de Soacha se convirtieron en una constante, los delincuentes amenazan, golpean y hasta matan, pero no se ven acciones de las autoridades.

Emerson es un residente de Hogares Soacha que normalmente sale en bicicleta para ahorrar dinero y evitar trancones, dice que lleva cerca de un año recorriendo tres veces por semana el tramo entre su lugar de vivienda y el sector de Roma, en Bogotá.

El hombre de 27 años asegura que a pesar de escuchar casi a diario que los atracos a ciclistas de Soacha son constantes, sale de su apartamento con la seguridad que no le va pasar nada. Sin embargo, los delincuentes están al acecho y en cualquier momento pueden atacar, tal y como sucedió el pasado viernes en la carrera Séptima de Soacha, cerca de la zona de bares.

 “Eran las 5:15 a.m., todavía estaba oscuro y en ese tramo, como cosa rara, había pocos ciclistas.  Yo pedaleaba cuando se me atraviesa un muchacho que sale de una de las calles, me empuja y me bota al piso. Yo trato de reaccionar, pero llega un segundo hombre y me pone un cuchillo en el cuello, me trata mal y me dice que me quede quieto, que no grite ni diga nada. Todo pasó muy rápido, y en segundos se llevaron mi bicicleta”.

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Lo que dice Emerson es que justo en esos segundos no pasó nadie, y cuando él se paró, aún no asimilaba lo que había pasado. “Uno queda desubicado, incluso pensé que me habían herido, pero me miré por todo lado y por fortuna nada pasó”, recalcó.

 La víctima dijo que llamó al 123, pero la llamada no entró, y como no tiene en su teléfono el número de la Policía, lo que hizo fue llamar a un par de amigos, aunque aseguró que a esa hora no le respondieron.

Este es otro hecho de los muchos que pasan en las calles de Soacha donde los delincuentes se llevan su botín porque las autoridades no han entendido que este corredor es demasiado peligroso para los ciclistas, pero, aun así, hacen oídos sordos a la cruda realidad.

Foto: referencia-archivo