Un bochornoso espectáculo fue el que protagonizaron algunos concejales en el cierre de las sesiones extraordinarias convocadas por el alcalde Ernesto Martínez. Durante la aprobación del proyecto de acuerdo No. 26, relacionado con Transmilenio y Soacha Cable, reinó el irrespeto, las ofensas, el manoteo y los señalamientos ofensivos desde las barras y entre algunos concejales.


Desde el primer momento los ánimos estaban calientes y una vez la ponente, Nohora Evelia Escobar leyó el título del proyecto, comenzó el pulso entre los dos bandos. Sin embargo el ejercicio no fue limpio desde el comienzo debido a las puyas, palabras de doble sentido y ofensas directas, no sólo desde las barras sino entre los mismos concejales.

Con la venia de la concejal Nohora Evelia y del mismo presidente Carlos Giraldo, el concejal Ramón Zapata intervino para solicitar el apoyo al proyecto teniendo en cuenta al Soacha Cable. Pero el tono no fue el mejor y a medida que hablaba, los líderes comunales que asistieron a las barras también subían el volumen de sus voces con gritos de apoyo a las palabras del cabildante pero con insultos a los de la oposición.

A la ponente del proyecto le correspondía leerlo e ir poniendo a consideración el título y cada uno de sus artículos. Pero cada vez que lo hacía, un concejal del gobierno solicitaba una interpelación para proponer un cambio y seguidamente el presidente lo sometía a votación. Por supuesto el resultado siempre era nueve a favor y diez en contra; pero como el voto fue nominal, siempre que un cabildante de la oposición votaba, la respuesta era la misma por parte de las barras: gritos, insultos, manoteos, rechiflas y groserías pasadas de tono.

Poco a poco la sesión se fue convirtiendo en un ejercicio de irrespeto y agresión. Los diez concejales de la oposición pedían respeto y garantías desde las barras, pero los agitados líderes no paraban de insultar; los atropellos se trasladaron luego al interior del recinto y el concejal Ramón Zapata subió el tono y señaló específicamente a Arthur Bernal quien le respondió de la misma manera. La situación llegó a ser tan tensa que los dos cabildantes se pararon de sus sillas, se señalaron mutuamente y en medio de insultos parecía que la intensión era llegar a la agresión física. Inmediatamente varios concejales se pararon de sus puestos para calmar a los dos protagonistas de bochornoso hecho.

Las ofensas no pararon y en el concejo se protagonizó un hecho inusual entre los mismos miembros del cabildo. Entre tanto las barras no paraban de insultar; sus integrantes no atendían el llamado del presidente, de algunos concejales y de la misma policía, líderes enceguecidos que reclaman aprobación a los proyectos pero con señalamientos y amenazas. Esta situación llenó la copa de los diez cabildantes de la oposición y exigieron garantías con la amenaza de retirarse del recinto y hundir el proyecto.

La grosería de los integrantes de las barras llegó hasta el punto de lanzar palabras de alto calibre y arrojar agua a algunos concejales, aunque la líder que protagonizó el lamentable hecho no midió que en ese sector del recinto se encontraban periodistas de algunos medios locales, quienes recibieron con sorpresa el pequeño baño.

El triste “espectáculo” tuvo su final cuando el presidente Carlos Giraldo no aguantó más el pésimo comportamiento de quienes asistieron a las barras y solicitó a la fuerza pública el desalojo de todos los que se encontraban de espectadores. Así se hizo y la sesión continuó minutos después, pero sin presencia de público.

Después de tres horas, por fin se le puso fin a este “vergonzoso” hecho protagonizado en el recinto de la democracia. Un escenario que hoy evidenció la soberbia, el orgullo, la apatía, la doble moral, la ironía, la ofensa, la grosería y el irrespeto.

Finalmente el proyecto se aprobó tal y como había pasado en comisión, es decir con modificaciones al Transmilenio y sin tener en cuenta, por ahora, al Soacha Cable, con la diferencia que esta vez votaron 12 a favor y siete en contra. Los votos positivos fueron los diez de la oposición más los concejales Carlos Giraldo y Nohora Evelia Escobar.

Posteriormente, sin público en las barras, se sometieron a votación tres proyectos más con los siguientes resultados:

Proyecto de acuerdo No. 27 “Por el cual se autoriza el uso especifico de unas áreas de suelo, se fortalece y complementa el plan de desarrollo municipal 2008 – 2011 en materia de espacio público, movilidad y se dictan otras disposiciones”. Aprobado en comisión segunda pero rechazado en plenaria diez votos contra nueve.

Proyecto de acuerdo No. 28 “Por el cual se autoriza el uso específico de unas áreas de suelo, se fortalece y complementa el plan de desarrollo municipal 2008 – 2011 en materia de espacio público, cultural y productividad y se dictan otras disposiciones”. El ponente fue el concejal Carlos Giraldo; había sido aprobado en comisión segunda pero fue rechazado en plenaria diez votos contra nueve.

Proyecto de acuerdo No. 29 “Por medio del cual se incorporan unos recursos al presupuesto general del municipio de Soacha para la vigencia fiscal de 2010”. Este proyecto tuvo como ponente al concejal José Ignacio Roya; fue aprobado en comisión primera y ratificado en plenaria.