Esculpir con barro es tal vez una de las prácticas más ancestrales para aludir a las raíces del ser humano, por eso  en Soacha se revivió la historia para hacer homenaje a la fauna, a través de la figura de un Curí hecho con arcilla y que hoy yace en el humedal del Neuta.

De allí se derivan en la actualidad conceptos como la alfarería, aquel arte de elaborar objetos de barro o arcilla, un material que se puede conseguir fácilmente y moldear de la mejor manera para lograr aquello que el artista tiene en mente, eso sí, contando detrás de la obra con manos talentosas, como las que se sumaron en el municipio de Soacha para hacer realidad la escultura del Curí que hoy se posó en el humedal Neuta.

¡Manos a la arcilla! Muy temprano de lunes a domingo y organizados en grupos, la comunidad, los líderes de fundaciones como Surkay, la Alcaldía de Soacha en cabeza de su Dirección BioAmbiental y el SENA, se organizaron para darle forma a un proyecto que cada vez toma más fuerza. En cabeza de la directora de medio ambiente, Esperanza Montoya,  nació la idea. Buscó apoyo y lo consiguió, pues la comunidad y las manos que llevan más de 4 años acompañando los procesos de recuperación del humedal Neuta que propició la CAR, sobran.

Este humedal es uno de los ejemplos de compromiso y trabajo articulado que todos los días sorprende con nuevas iniciativas. El profesor del SENA, Rosendo Zambrano, fue el experto en el arte de esculpir que le dio las bases a todos los que han intervenido en el armado y puesta en escena de esta obra de arte. Dora María Vásquez es una líder muy conocida por los vecinos del humedal Neuta que también hizo parte importante de este  proyecto, por eso asegura: “  Cada 8 días me ayudan los estudiantes que quieran  de la Universidad de Cundinamarca o los estudiantes que están haciendo el servicio social, pensamos en el Curí por ser una especie representativa de los humedales de la sabana, el sitio que se escogió que fuera elaborada la figura tridimensional  era donde habitualmente permanecían los ejemplares de Curí, pero debido a la presencia de los perros se adentraron hacía la zona de espejo de agua”.

Manos creativas y barro se requirieron par hacer la escultura

Por su parte, Esperanza Montoya, directora  BioAmbiental en Soacha, recuerda cómo pensó en que ese Curí podía llegar a ser un referente importante para el humedal: “La elaboración de la figura tridimensional del Curí fue pensada como un ejercicio pedagógico que busca fortalecer los procesos de sensibilización y cultura ambiental, despertando en los visitantes del humedal, el interés por profundizar en la fauna y la importancia de este ecosistema en nuestro territorio”.

El equipo que lleva más de 2 meses trabajando en la estructura que para su diseño y elaboración ha contado día tras día con el compromiso, disciplina y delicadeza, requiere de estar preparado para el inclemente sol o la inesperada lluvia tan común por estos días.

Camilo González, profesional de la CAR y quien también acompaña el proceso, resalta con este mensaje tridimensional hecho con barro, alambres y dedicación, su importancia ambiental: El Curí es una de las especies de fauna que se encuentra en nuestro humedal Neuta. Hoy, gracias a la recuperación que permite esta primera estructura, seguimos soñando con construir y hacer una oda de otras especies que también habitan aquí y que merecen ser representadas, no solo como un homenaje a su existencia, sino como una ineludible razón para entender que estos son espacios vivos, llenos de seres vivos que también reclaman su espacio”

El Curí ya es un hecho, faltan pocos detalles para terminar y darle la estabilidad, protección o demás elementos que necesita. Las manos de sus artistas detrás siguen llegando, la comunidad entusiasta trabaja con el fin de que este ejemplar de 1 metro con 50cms de largo por 70cms de alto sea el inicio de más estructuras hechas con barro que hagan un homenaje a la fauna y al valor del trabajo en equipo.

Por: Jessica Cepeda Villarraga