Con el objetivo de alejar a los jóvenes, niños y niñas de los malos pasos, en Olivos cuarto sector, dos docentes se dedican a ayudar a los infantes en sus responsabilidades académicas con la puesta en marcha de una biblioteca comunitaria que a su vez sirve como espacio para el sano entretenimiento y estudio.


Desde hace un año y medio, Lesly y Jenny Perilla emprendieron un proyecto comunitario que busca alejar a los más pequeños de las calles para que dediquen de forma productiva su tiempo libre, fortaleciendo los conocimientos que adquieren en el colegio, al tiempo que hacen parte de actividades lúdicas propuestas para promover su desarrollo intelectual y concentración.

“Siempre nos ha preocupado mucho que en los espacios públicos hay jóvenes adultos que consumen sustancias psicoactivas sin importarles la presencia de los padres y los mismos niños, promoviendo una mala influencia que fácilmente podría afectar en un futuro las decisiones de los pequeños en torno a su comportamiento”, contó Lesly Perilla, colaboradora en la causa.

Cuando las docentes empezaron el proyecto, apenas contaban con algunos libros y la motivación de ayudar a la comunidad. Con el crecimiento de la cantidad de niños interesados en hacer parte de la biblioteca comunitaria, cada vez más personas interesadas apoyaron la causa, donando herramientas de lectura, muebles para la estancia de los pequeños y jóvenes, y diferentes elementos para establecer un entorno educativo adecuado.

Sumado a la mala influencia que muchos jóvenes consumidores inducen en los pequeños, las condiciones de vulnerabilidad en la que la mayoría vive son un factor de preocupación para los padres familia, razón por la que la biblioteca pública se ha convertido en un eje fundamental para el desarrollo y cuidado de los niños del sector.

“El trabajo que las profesoras hacen ha sido muy bien acogido por la comunidad, ahora el espacio con el que cuentan siempre está lleno de niños que deciden por sí mismos permanecer ahí para hacer sus deberes académicos. De esta forma, los padres, que en muchos casos deben trabajar durante jornadas exhaustivas, han encontrado tranquilidad al saber que sus hijos están en buenas manos”, describió Fabio Louis, residente del sector.

Tras los resultados demostrados con la cusa, las directivas de la institución educativa del sector, ofrecieron apoyo a las docentes, disponiendo a estudiantes de grado decimos y once con el fin de que ellos fueran partícipes del cuidado de los más pequeños, mientras presentaban el servicio social, quienes también hallaron en el sitio un espacio para realizar sus actividades académicas.

La participación de los padres de los niños que asisten a la biblioteca es fundamental, ya que ellos deben tener conocimiento del proceso de sus hijos y de los resultados de su vida escolar, es por esto que en muchas ocasiones son tan activos y colaboradores como las mismas personas encargadas.

Hasta el momento el proyecto no tiene nombre, sin embargo es llamado de forma temporal, “Sol y Luna” debido al patrimonio histórico y cultural del municipio; sin embargo, entre los niños y niñas están haciendo parte de una iniciativa en la que competirán de forma creativa por crear el nombre y logo de la biblioteca comunitaria.

Finalmente, el sábado 29 de abril, en la biblioteca ubicada frente al centro de salud los Olivos, se realizará una actividad en celebración del Día de la niñez, en la cual se espera que los padres sean partícipes y que la asistencia de los pequeños sea masiva. Cabe recordar, que todos los interesados pueden asistir al evento ofrecido por la biblioteca comunitaria de Olivos cuarto sector.