Colombia, el país con mayor diversidad de aves es al mismo tiempo uno de los lugares en donde más se destruye esta riqueza natural.


Aunque el Día Mundial de las Aves Migratorias (WMBD) se inició en 2006 y es una campaña de sensibilización mundial destacando la necesidad de que la protección de las aves migratorias y sus hábitats, nuestro país a pesar de ser uno de los más reconocidos en este aspecto, no realiza grandes actividades de concienciación en torno al tema.

En el segundo fin de semana cada mes de mayo, ecologistas de todo el mundo realizan acciones públicas tales como festivales de aves, programas de educación y excursiones de observación de aves para celebrar el Día Mundial de las Aves Migratorias buscando así ayudar a crear conciencia en torno al tema.

El lema para el 2011 es titulado: «Uso de la Tierra, los cambios de una vista de ojo de pájaro», idea que pretende crear una reflexión en torno al drástico impacto que el uso humano de la tierra tiene sobre las aves migratorias y en los ecosistemas de los que dependen. Muchos aspectos del uso humano de las tierras son enormemente dañinos par los hábitats de las aves. Por ejemplo, la urbanización y la agricultura intensiva pueden fragmentar y reemplazar complejas redes de hábitat necesarias para las aves. La deforestación y la extracción de minerales pueden dañar regiones enteras utilizadas en las migraciones anuales de las aves. Sumado a esto, la conversión de tierras y la producción de biocombustible eliminan o degradan humedales y otros espacios cruciales para muchas especies migratorias de aves.

Las aves migratorias son un buen indicador de cómo los humanos interactúan con el uso y el entorno natural que les rodea. Las aves migratorias conectan todos los continentes y los océanos del mundo. La protección de estas aves y sus hábitats también puede beneficiar a otras especies vegetales y animales, asegurando así la existencia de un mundo natural para las próximas generaciones.

Fuente:http://www.worldmigratorybirdday.org