El debate, la discusión y el análisis sobre el contexto del desplazamiento en Soacha fue lo que se observó en el I Foro ‘Soacha Territorio: Retos frente al fenómeno del desplazamiento’, un evento en el que académicos, ONG y entes gubernamentales socializaron su visión y su experiencia frente a este tema en el municipio.


La actividad permitió establecer los enfoques dados al desplazamiento en Soacha, desde la experiencia de cada uno diferentes actores que participaron en el foro, a fin de conocer cómo se está dando el tema actualmente, cuáles son sus características y qué acciones se han realizado o se deben realizar para trabajar y contribuir al mejoramiento de las condiciones de la población desplazada asentada en el municipio.

Respecto a lo anterior, se plantearon varios cuestionamientos como el de la profesora Sonia Torres de la Universidad Pedagógica Nacional, cuando aseguró que no debía igualarse el término de ‘desplazado’ con el de ‘víctima’; o el del Personero de Soacha Henry Sosa, quien se refirió a otros tipos de desplazamiento como el de los damnificados de la ola invernal, que han tenido que abandonar sus lugares de residencia, tal como lo han hecho quienes viven en una zona de alto riesgo, como es el caso de varios proyectos de vivienda que se han realizado y se realizan en Soacha.

Otras posiciones, como las de los profesores de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Uniminuto Soacha, Raúl Medina y Carlos Rodríguez, permitieron analizar el desplazamiento forzado en los procesos de transformación y apropiación del territorio. Mientras el profesor Medina manifestó que el desplazamiento no es un fenómeno esporádico, sino que es una realidad con nombre propio que es propiciada por los grupos legales e ilegales, el profesor Rodríguez, quien también es Director de la emisora Radio Rumbo, coincidió en señalar que el desplazamiento es una realidad, aunque manifestó que para el caso particular de Soacha, de acuerdo a lo que ha observado en los últimos años en los sectores marginados, el desplazamiento se ha convertido en un negocio para algunas personas y organizaciones que aprovechan esta condición para obtener beneficios económicos personales.

Por otra parte, la Fundación La Diáspora, a través de su Director José Ubaque, habló de los resultados de una investigación para determinar la relación entre el desplazamiento forzado y el papel de la población joven en Soacha, hablando de los enfoques que se dan en este sentido y la atención por parte de las entidades gubernamentales:

“Tenemos dos resultados concretos que hemos tratado de movilizar en la construcción de una pedagogía que permita involucrar más a la juventud. Las familias del municipio que llegan y se declaran en situación de desplazamiento, tienen un proceso bastante largo cuando siguen la ruta de aplicación para su condición de desplazados, lo que implica que durante este periodo, los niños que vienen en un proceso constructivo entre adolescencia y juventud, adquieren nuevas dinámicas y nuevas representatividades del contexto municipal, algo que ayuda a entender un poco mientras ellos reconocen que sus familias están en condición de desplazamiento, ellos no lo son. Esto hace que no haya un foco directo de acción desde la Administración para la población joven desplazada, porque en términos concretos no hay jóvenes desplazados en el municipio, hay familias desplazadas”, expresó Ubaque.

El reto para la academia y lo actores participantes:

A partir de los planteamientos hechos por cada una de las personas y las instituciones que participaron en el foro, se logró identificar las responsabilidades que se deben asumir desde la academia y los entes gubernamentales con respecto al desplazamiento forzado:

“El balance es positivo desde cualquier punto de vista, en el sentido de que tuvimos varias posturas, pues el interés del foro era precisamente tener diferentes representantes de diversos sectores en el municipio, como los entes gubernamentales, la academia y la misma población desplazada. Logramos generar el debate y abrir un poco el campo de la inquietud y la pregunta, sobre el papel que estamos desarrollando alrededor del fenómeno del desplazamiento. Esto nos permitió aterrizar más en nuestro compromiso con el problema. En términos de la apropiación del territorio, nosotros mismos nos hemos apropiado en función de la defensa, la conservación y la protección del territorio, y la población migrante que tenemos o estamos recibiendo. El principal elemento que nos queda es generar los espacios de visibilización, reconocimiento y participación”, sostuvo Mauro Quintana, Docente de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Uniminuto Soacha y coordinador del foro.

“Fue un primer ejercicio interesante, en el que supimos cuáles son los puntos neurálgicos en donde los actores pueden transversalizar, porque el debate es lo que construye. Dejamos las puertas abiertas para tratar de continuar generando estos espacios, lo importante es observar los diferentes paradigmas y enfoques con los que se observa el fenómeno, hay varios elementos que permiten pararse desde una posición, y ver al desplazado desde algún punto de vista. Vimos cómo se está abordando el tema desde los medios de comunicación, la Alcaldía y la academia, las categorías en las que se trabajan cambia todo, pues se pasó de desplazado a víctima, y así se da otra percepción sobre el fenómeno. Ahí es cuando entra la academia, cuyo ejercicio es pensar que las palabras y los conceptos no son simplemente textos, sino también lecturas de la realidad”, concluyó Giovanny Garzón, Docente de Uniminuto y ponente central del foro.