Gracias a un convenio efectuado con el SENA, los estudiantes de grados superiores del Instituto Tecnológico Los Andes pueden acceder a las nuevas tecnologías por medio de las aulas móviles que la institución formativa ofrece. De igual modo esta iniciativa pretende fomentar el espíritu tecnológico en los estudiantes para que puedan seguir cursando una carrera relacionada con estos temas.


Laura Rangel es una joven estudiante del ITLA y desde hace aproximadamente un mes entró a formar parte del convenio que esta institución educativa realizó con el SENA para capacitar en áreas formativas de carácter técnico a aquellos alumnos que están a puertas de obtener su grado de bachiller, es por eso que recibieron la visita de una de las aulas móviles dispuestas para reforzar los conocimientos adquiridos hasta aquí.

“Me pareció interesante porque es muy distinto, no sólo vemos la parte académica sino también la parte práctica y además aprovecho que estoy inscrita en un curso que nos da ciertas bases de ingeniería. El colegio nos ha colaborado en traer el aula móvil, además yo traté de inscribirme al SENA anteriormente pero no pude pasar”, declaró Laura una vez tuvo la oportunidad de explorar los módulos de los que consta el aula móvil que efectuó la visita.

Precisamente, Víctor Salazar, instructor del Centro Metalmecánico del SENA, explicó los principales objetivos que tiene este convenio y la manera de impulsar a los alumnos a seguir estudiando luego de graduarse como bachilleres. En primera instancia, Salazar enfatizó en que a este tipo de convenios únicamente acceden los colegios que imparten educación bajo la modalidad técnica, por lo que el ITLA de momento es la única institución de Soacha que ofrece a sus alumnos esta posibilidad.

“El muchacho que ingresa a este convenio, aparte de ser bachiller del colegio, tiene una doble titulación con el SENA que le permite obtener el título de bachiller técnico en la especialidad o modalidad de formación en la que el colegio se articule. Estos modelos de formación se hacen con diferentes centros, en este caso con el Centro Metalmecánico, pero existen otros que permiten una articulación en modalidades como gestión empresarial, alimentos, electricidad y electrónica”, explicó el instructor.

De igual modo, otro de los beneficios que trae para el colegio es la instrucción que reciben los docentes en estos temas, una vez el SENA realiza charlas, conferencias, retroalimentaciones, actualizaciones y visitas periódicas a las instituciones, supervisando además la evolución del proceso educativo. Además a los estudiantes se les ofrece la posibilidad de encaminarse a proseguir su proceso, ya sea en una universidad o con el mismo SENA, en un área técnica de formación, a diferencia de los colegios que no están inscritos en el convenio, quienes otorgan el título de bachiller académico a sus estudiantes pero no les brinda formación en un área específica que les permita fácilmente seguir estudiando una profesión y posteriormente ejercerla.

Michelle Avendaño es otra de las estudiantes del ITLA que se está capacitando en el área metalmecánica, a ella también le agrada la idea de tomar ventaja frente a estudiantes de otros colegios. Según lo expresado por ella, en un futuro no muy lejano le gustaría estudiar mecánica automotriz, por eso desde ya se prepara a través del convenio y de la oportunidad que se le está brindando a través de él.

“Es una oportunidad muy grande para asegurar desde ya nuestro futuro, también creo que la teoría acompañada de la práctica es importante porque si por ejemplo tú trabajas en una máquina con el pelo suelto, corres mucho más riesgo que cuando te lo recoges y solo cuando practicas es que te das cuenta”, manifestó Michelle.

En relación a las aulas móviles, el ingeniero José Dumar Urrutia, instructor del área de automatización del SENA, explicó sus componentes, aclarando que existen alrededor de 400 vehículos de este tipo que llevan y transmiten información sobre las diferentes tecnologías que se utilizan en cada región, es decir, que están acondicionados para que funcionen en zonas costeras, selváticas, de alta montaña o desérticas y en donde sus pobladores pueden acceder a sus dispositivos.

“En esta ocasión hemos llegado con una aula móvil que tiene sistemas de automatización industrial, lo que ocurre es que conviene a los estudiantes conocerla de cerca porque no solamente la van a encontrar en empresas que utilizan algún grado de automatización, hoy en día vemos que hasta las puertas están automatizadas; también la van a encontrar en las universidades o en el mismo SENA donde ellos van a estudiar más adelante”, dijo el instructor.

Finalmente, Urrutia también resaltó la receptividad del plantel educativo para con el trabajo de motivación que se hace con los estudiantes a partir del recorrido que se realiza con ellos por los dispositivos de automatización que el aula móvil comprende, es decir, se aprovecha la facilidad con que ellos dominan las nuevas tecnologías para fomentar su interés en seguir cursando una carrera tecnológica, toda vez que esta sea de su agrado.