Según explica la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), alrededor de 1.500 cabezas de ganado pastan y beben agua del río Bogotá, lo que podría producir leche y carne contaminadas.


El hecho es motivo de preocupación para la entidad, porque teniendo en cuenta la opinión de expertos, las vacas pueden absorber metales pesados, plaguicidas y otras sustancias tóxicas que pueden terminar en los platos de carne y los vasos de leche de los habitantes de Bogotá.

Según explicó Aníbal Acosta, ingeniero de la CAR, los pobladores que viven cerca del afluente, llevan los animales en las mañanas e incluso han instalado dispositivos para abastecer de agua sus predios cuando no pueden acceder a las riberas.

La situación, de acuerdo con el profesional, se presenta cada mañana y se ha vuelto incontrolable.

“Nos rompen las cercas, meten el ganado, y no hemos podido controlar esa situación (…) Las vacas van a producir entonces una leche que va a llegar al consumidor final en Bogotá con todos los riesgos que eso genera”, afirmó Acosta.

Luego de realizar un recorrido de inventario por las localidades de Engativá, Suba, Fontibón, Bosa y Kennedy, la entidad concluyó que hay al menos 800 animales, además de vacas, gallinas, patos, ovejas y cerdos, que también se alimentan de plantas cercanas y de la fuente de agua de la ciudad.

Fuente: Kienyke.com