Aprovechando su visita a Soacha en el marco del IX Foro Educativo Municipal, el profesor Antanas Mockus habló con Periodismo Público.com acerca de un tema que él maneja a la perfección: La Cultura Ciudadana.


Mockus relató parte de lo que fue su experiencia como Alcalde de Bogotá en dos ocasiones, explicando los logros alcanzados y las enseñanzas adquiridas, dando a la ciudadanía de Soacha y a sus autoridades, algunas pautas para aplicar esta norma en el municipio.

Esto fue lo que dijo:

Periodismo Público.com: En los contextos que vivimos actualmente, ¿de qué manera se puede lograr la formación ciudadana y cómo pueden los ciudadanos contribuir a que esto se logre?

Antanas Mockus: Lo primero es entender lo que es un esfuerzo colectivo que los padres aportan, que los maestros y los directivos en los colegios aportan. La institución en la que más confían los estudiantes es el colegio, entonces si el colegio trata el tema de los derechos de los estudiantes correctamente, eso ya aporta mucho. Es clave que las emociones normalmente afloran tanto en la niñez como en la adolescencia con mucha fuerza. Emociones como la ira deben ser manejadas adecuadamente y también es importante la empatía, que la gente cuando ve sufrir a alguien sufra y lo tome en serio.

También hay competencias cognitivas, como ponerse en el lugar del otro y saber combinar las dos perspectivas, no sólo ver las cosas como las puede ver el otro, sino ayudar a construir una tercera perspectiva donde quepan las dos primeras. Está el pensamiento crítico y la escucha activa, el saber oír pero también saber hacer las preguntas más pertinentes. Son ocho competencias que según los sicólogos, serían la base para ejercer la ciudadanía, que tienen que ver mucho con los derechos y los deberes, con la reforma de las leyes y la participación en la vida democrática, que terminar expresándose en cosas como pertenencia a organizaciones ciudadanas, deportivas, religiosas y políticas. Es gente resolviendo con herramientas terrenales problemas terrenales.

PP.com: Hay un dilema que evidenciamos en la actualidad entre Ética, Moral y Ley, ¿de qué manera se evidencian esos dilemas en la sociedad?

A.M: En nuestra sociedad hay tolerancia a la ilegalidad más de lo necesario, más de lo debido y más de lo justo. Por ejemplo, el adicto a la droga es bastante más rechazado que el narco, siendo que el adicto es un enfermo y el narco es una especie de empresario informal que toma la decisión de distribuir o contrabandear y llevar de un país a otro narcóticos que causan la adicción, entonces uno debería esperar que la sociedad tolerara mucho más al adicto que al narco, que el rechazo al narco fuera parecido al rechazo que existe a la guerrilla y a los paramilitares, porque actúan contra el bien común y contra el bien de personas específicas como son los adictos.

PP.com: Usted tuvo una experiencia como Alcalde de Bogotá en dos ocasiones, trabajando el tema de la cultura ciudadana, ¿de esa experiencia qué recomendación haría a los soachunos para que se pueda adoptar en el municipio?

A.M: Habría que hacer un inventario de las conductas que los mismos habitantes de Soacha crean que merecen ser cambiadas. Las tarjetas ciudadanas ayudaron a que los conductores manejaran mejor, y que cada uno reaccionara al comportamiento del otro. El mimo ayudó a que en los semáforos los conductores de carro se respetaran más y entendieran que era un sistema elemental de turnos, donde en un momento usted tiene los derechos y en el otro yo los tengo. En algunas ciudades corporvisionarios han hecho un diagnóstico de cultura ciudadana bien puesta, eso da más luces pero es más dispendioso, porque hacer la encuesta cuesta, por eso se debe hacer el mejor diagnóstico posible. Mañana voy a presentar los resultados de un diagnóstico que se hizo hace tres o cuatro años, está un poco desactualizado pero la misma gente ayudará a reconocer si eso ha cambiado mucho en los últimos años o no.

PP.com: Hay una pregunta que no se le puede dejar de hacer a usted como educador y como maestro, referente a la educación superior en Colombia, ¿qué panorama ve en la educación superior del país?

A.M: De lo que claramente se trata es de ampliación fuerte en la cobertura de la educación superior, mucho joven está terminando su bachillerato y ve como frustrada bruscamente su posibilidad de estudiar su carrera profesional, entonces tenemos que utilizar los mismos mecanismos del pasado, o los que utiliza América Latina, que es buena parte hacer crecer la universidad pública, o hacer lo que otros países, incluso Colombia, por ratos ha hecho, que es hacer crecer una universidad privada como muy ‘multiforme’. Las universidades privadas son muy distintas entre ellas, las hay de muy buena calidad, con ánimo de lucro, aunque no lo declaren claramente. Hay toda una internacionalización de la educación y una desterritorialización de las prácticas educativas vía internet.

No hay que equivocarnos en la decisión que tomemos sobre la combinación de nuevas tecnologías y nuevos inversionistas, la universidad ha resistido mucho el paso del tiempo y sigue siendo muy parecida a como era cuando se fundó hace ocho siglos. Esta revolución tecnológica todavía no lo sabemos del todo, algunas cosas están cambiando, pero la relación fría, formal, con material educativo, es acompañada de vínculos que son en parte emocionales de persona a persona.

Con que esté todo en soporte magnético, no basta para democratizar la educación como quisiéramos. Entonces alguna solución mixta aparecerá, hay mucha tecnología nueva pero también preservación del diálogo argumentado, intercambio de razones, apoyo en trabajos de escritura, y organizar o reorganizar la acción, eso seguirá siendo parte del núcleo de las universidades.