En las dos últimas semanas se han transmitido por diferentes medios de comunicación, lamentables noticias sobre hechos de violencia urbana en el municipio. Para nadie es un secreto que el municipio de Suacha, aquejado por su incremento demográfico, presenta inconvenientes cada vez más frecuentes con su seguridad.


Sin atreverme a entrar en discusiones metodológicas y conceptuales sobre el uso del término “violencia”, pero entendiendo que ésta puede darse en diferentes formas, me voy a referir únicamente a la violencia urbana. Históricamente, Colombia ha vivido, y aún vive en medio de la violencia. Pero no solo Colombia, la violencia ha primado en los procesos sociales y políticos de América Latina. En éstos países se resalta la conquista violenta, el esclavismo, los procesos de independencia violentos, las dictaduras, las guerrillas, etc. Sin embargo, posterior a la década de los 80’, se ha venido reconfigurando el fenómeno de la violencia, traspasando de las esferas primariamente rurales, a las zonas urbanas, adquiriendo un calificativo social: toda vez que expresa los problemas sociales y económicos de la región. Pero ¿A qué se deben éstos fenómenos de violencia que se presentan en el municipio? Son varios los factores.

Para comenzar, y quizá uno de los factores más importantes, es la falta de inversión social en el municipio. Con las nuevas miniviviendas, y la gran cantidad de desplazados por la violencia, el crecimiento poblacional ha aumentado. Sin embargo, contrario a lo que se requiere, no hay inversión suficiente en gasto público. ¿Cuántos hospitales hay para tender a la población? Dos, los cuales no dan abasto ¿Cómo son los sistemas de agua y alcantarillado? Mangueras y carro tanques son lo que abastecen a muchos de los habitantes que viven en los sectores más alejados ¿Inversión en cultura y recreación? Aunque se intenten realizar actividades, se realizan en las zonas centrales del municipio (Comuna 2 y 5). Ni si quiera vale la pena mencionar la infraestructura vial. Pero lo más importante ¿Cuántos Colegios y Universidades Públicos hay? ¿Hay alguna biblioteca pública? Los colegios están un poco abandonados y mal administrados. Además, media universidad pública, y una “Universidad” privada no son suficientes para los jóvenes. Al no tener educación de calidad, los jóvenes no están calificados para un empleo, situación agravada por la poca oferta de trabajo, encontrándose en una situación de exclusión laboral y escolar. Confinando al ciudadano a la ilegalidad para sobrevivir.

Otro factor relevante es el conflicto armado. Las consecuencias de éste han recaído sobre los ciudadanos, por un lado, la guerra ha generado el fenómeno del narcotráfico, y el municipio no es ameno a esto. No es difícil observar la venta y el consumo ilegal de unos cuantos alucinógenos. Por otro lado, la guerra genera, además del dolor y el sufrimiento, miedo; un miedo que está vivo en la memoria de las personas, en especial de las personas víctimas del desplazamiento. Ese miedo hace que se alcen murallas entre la poblaciones, con resultados como la xenofobia, generando una exclusión de pobre con pobres y pobres con clase media. Todos aterrorizados por su seguridad.

Unido a esto, se encuentra la injusticia, como por ejemplo los crímenes de los falsos positivos; y la incapacidad del sistema penal. El sistema penal no tiene una capacidad para cumplir sus propias tareas, no puede con la cantidad y variedad de delitos, adquiriendo cierta deslegitimidad por parte de la ciudadanía. Esta incapacidad provoca un aumento de la violencia policial y ciudadana. Al no tener un sistema penal justo, los ciudadanos tienden a aceptar la fuerza bruta e irrazonable de la policía. Así mismo, genera un ambiente de auto protección, los ciudadanos desarrollan ideas de autoconservación: matar para proteger la familia y la propiedad, generando indiferencia para y con el otro. Como resultado, se incrementa la deslegitimación de las instituciones, aumentan las víctimas y se pierden recursos económicos.

Los anteriores factores influyen en el actuar del individuo. Sin embargo, uno de los más importantes es la cultura, por su puesto, influenciada por todos los anteriores factores. Pero, hay un elemento que ayuda a implantar una cultura violenta: La televisión, en general los medios de comunicación. En una labor de informar, se pierde la ética profesional y se produce y reproduce la violencia, implantando concepciones violentas a los espectadores.

Siempre y cuando estas problemáticas no logren solucionarse, es muy difícil que la violencia se apacigüe en el municipio. El día que tanto los ciudadanos de a pie, como los gobernantes recapacitemos y lograremos solucionar conjuntamente los problemas sociales que nos aquejan, dejaremos de aplicar aquel viejo refrán de “Ojo por ojo y diente por diente”, porque tarde o temprano, alguien va a quedar ciego.

Jefferson Cruz.
Twitter: @_Maquiavelisimo

Documentos de apoyo y consulta:
Roberto Briceño León (comp.). Violencia, sociedad y justicia en América Latina. Buenos Aires: CLACSO. Disponible en:
http://biblioteca.clacso.edu.ar/ar/libros/violencia/intro.pdf

Informe Regional de Desarrollo 2013-2014. PNUD. Disponible en: http://www.undp.org/content/dam/rblac/img/IDH/IDH-AL%20Informe%20completo.pdf