Un reciente estudio realizado por la firma INEDAN revela que el 86% de los Manuales de Convivencia aplicados en los colegios son ilegales.


La mayor parte omite las diferentes sentencias de la Corte, los 21 artículos de la Ley de Infancia, la Ley de los Garantes y otras normativas que son el soporte jurídico para su legalidad.

Para el sociólogo Diego Stteve, los rectores y docentes de cada una de las Instituciones Educativas no van más allá de construir unas reglas internas para cada colegio, pero la mayor parte omiten la base legal que son las leyes y sentencias de la Corte. «Debido a esta inconsistencia es que pierden tutelas y demandas, simplemente porque están mal elaborados», explicó.

Un Manual de convivencia escolar es el conjunto de principios, deberes y derechos que rigen a una institución educativa de carácter público o privado. Es una herramienta pedagógica que sintetiza los lineamientos fundamentales que una institución educativa posee, para guiar el proceso formativo de sus estudiantes.

Precisamente, el Ministerio de Educación, al hacer alusión al Manual de convivencia, establece que en este documento «deben definirse los derechos y obligaciones de los estudiantes». Pero según Stteve ese es el problema; la mayor parte de las Instituciones Educativas se dedican a copiar modelos mal elaborados y se pasan por alto la Ley 1098 del 8 de noviembre de 2006, la cual tiene por finalidad garantizar a los niños, niñas y adolescentes su pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión.

La Ley de Infancia o 1098 contiene 21 artículos que soportan la base legal de los manuales, pero también se deben tener en cuenta las siete Sentencias de la Corte Constitucional, La Ley de garantes “Acción y omisión”, y el artículo 25 del Código Penal de 2000 —Ley 599— normas que se constituyen en la columna vertebral y soporte legal de los MANUALES DE CONVIVENCIA EDUCATIVOS.

El problema es más delicado de lo que parece porque los colegios no se asesoran para construir sus manuales. Según el sociólogo Stteven, éstos deben tener los referidos de ley y estar sustentados en un marco de referencia legal , teniendo en cuenta que «como docentes y pedagogos estamos trabajando con infancia y adolescencia, y que la ley 1098 es la que regula todo lo relacionado con menores de edad, pero esa regulación debe estar plasmada en todos los manuales de convivencia escolar».

Pero… qué hacer?

Diego Stteve recomienda a rectores y docentes de los colegios de Soacha y el país que se asesoren de entidades especializadas que ofrecen ayuda para la construcción de los manuales. «Aquí lo más importante es el referente legal; ya hemos nombrado las leyes y normas que se deben tener en cuenta. Acordémonos que el hecho de ser pedagogo o docente no lo exime de cumplir la ley ; muchos rectores cuando se enfrentan a demandas dicen textualmente ‘yo no sabía’, alegan que desconocían la ley, pero eso no los exime de la responsabilidad y de enfrentarse a un posible juicio. Recordemos que las diferentes sentencias de la Corte dicen que el lenguaje, dictámenes y normas solamente se legitiman si están incluidas, en este caso, en los manuales, de lo contrario, simplemente no existen», concluyó el sociólogo.