En las peores condiciones sanitarias y de salubridad fueron encontrados 58 caninos y felinos en un refugio ubicado en la vereda Chacua, sector de los Armadillos, en los límites entre los municipios de Sibaté y Soacha. Los animales estaban encerrados en un estado deplorable, incluso algunos ya habían muerto y servían de comida a los demás.


Al parecer se había alquilado una finca para habilitar un refugio donde se cuidarían perros y gatos rescatados de las calles de Bogotá, el cual estaba a cargo de Nidya Cecilia Camacho. Sin embargo, desde hace más de un mes no había vuelto al lugar, delegando el cuidado de los animales a otra persona.

“El viernes pasado fuimos alertados por una señora que es animalista, quien nos dijo que habían sido abandonados en un refugio alrededor de 50 caninos y 10 felinos en el sector de Chacua. Cuando acudimos observamos que los perritos se encontraban encerrados y del hambre se estaban comiendo entre ellos, estaban en condiciones deplorables, infestados de pulgas, desnutridos y algunos quemados”, explicó William Mayorga, corregidor uno de Soacha.

Al acudir al sitio se observaron heces por todas partes, huesos de animales y perros muertos, además de un olor nauseabundo.

Los animales (50 perros y 8 gatos) fueron sacados de inmediato para darles de comer, valorarlos y buscarles otro refugio.

La responsable del cuidado dijo que los animales fueron abandonados por personas que se habían comprometido a llevarles alimento y que nunca regresaron, pero hay quienes desmintieron la versión y aseguraron que han enviado dinero para atender a los caninos y felinos, pero que la encargada no da razón alguna.

Nidya Camacho fue llevada a la URI de Soacha y aunque enfrenta un proceso en la Fiscalía, fue dejada en libertad.

La acción de rescate de los animales se logró gracias a la denuncia y a la intervención oportuna de la alcaldía de Soacha.

Las asociaciones que protegen los animales se pronunciaron al respecto y rechazaron vehemente el hecho, incluso exigieron castigo para los responsables.