Por medio de talleres con la comunidad y teniendo en cuenta la participación ciudadana, es como se pretende visibilizar la problemática que afecta la calidad del aire de los bogotanos.


El programa de políticas de calidad al aire comenzó hace cuatro años y es un proyecto liderado por la universidad de los Andes en convenio con la secretaria Distrital del Medio Ambiente y Transmilenio, con el fin de crear el plan decenal de descontaminación del aire hasta el 2019. Los talleres se iniciaron hace dos meses en todas las localidades de Bogotá para recoger la percepción ciudadana de los temas que arrojó el estudio técnico: normatividad, contenido y pertinencia de las normas, gestión de las autoridades ambientales, educación y conciencia ciudadana, fuentes de emisión de contaminantes y afectaciones en la salud de los ciudadanos.

Uno de los talleres se llevó a cabo el pasado jueves 15 de octubre en la Cámara de Comercio de Bogotá sede Cazucá; tuvo la participación de habitantes de las localidades de Ciudad Bolívar y Usme, quienes expusieron la problemática relacionada con el medio ambiente y la salud como el botadero Doña Juana, alcantarillas tapadas, malos olores y la contaminación visual y auditiva relacionada con los altos niveles de ruido que se manejan en el sector, ya sea por la fábricas o por el alto tráfico de la zona.

Jhon Barreto, líder comunal, asegura que “la metodología utilizada en el taller ha sido productiva ya que se ha priorizado a la comunidad, quien es la mayor afectada con la contaminación del medio ambiente”.

Los asistentes de ambas localidades realizaron mesas de trabajo donde quedaron registradas las inconformidades y con ayuda de mapas de cada sector se focalizaron los sitios con mayor contaminación, entre ellos las ladrilleras, calles sin pavimentar y parques recreativos que son usados para el consumo de cigarrillo o drogadicción; se plantearon posibles soluciones como el buen manejo del reciclaje, concientización de las industrias y la ciudadanía, responsabilidad personal ante el cumplimiento de la norma y mayor efectividad por parte de las autoridades ante la defensa del medio ambiente.

“Después de la realización de los talleres en todas las localidades, la universidad produce un informe con recomendaciones sobre los temas que deben ser incluidos en la política pública; dicho informe es entregado en el mes de diciembre a la Secretaría Distrital del Medio Ambiente y ésta realiza los ajustes respectivos articulándola con el POT, el plan de desarrollo y el presupuesto para establecer finalmente el documento de políticas públicas en el segundo semestre del próximo año”, explicó Natalia Franco, coordinadora de mesas de trabajo en las políticas participativas.