Hoy en Soacha se conmemoró los veinte años de la firma de la Convención internacional de los Derechos de los niños y las niñas.


Con estudiantes de diferentes colegios del municipio, se desarrolló una actividad cultural que tuvo como protagonistas a los niños y las niñas de Soacha.

La actividad contó con la presencia del proyecto Círculos de Aprendizaje, impulsado por el Ministerio de Educación Nacional y operado por la Corporación Infancia y Desarrollo en conjunto con la Secretaría de Educación y Cultura de Soacha.

El proyecto Círculos de aprendizaje es una metodología de educación flexible para restituir el derecho de la educación de los ninos y niñas en situación de vulnerabilidad, en un espacio creado con las condiciones necesarias para desarrollar actividades que invitan al aprendizaje, en un ambiente agradable.

En los círculos de aprendizaje se pretende promover aprendizajes básicos integrales en cuatro dimensiones básicas: personal (nutrición y afecto), social (conocimiento, atención psicológica y lúdica), ética –política (participación) y ambiental-cultural (relación con el medio ambiente e identidad de religión). El objeto es que superen sus dificultades y se reintegren con la mayor brevedad posible al sistema educativo.

Actualmente en Soacha se operan 64 Círculos de aprendizaje con una cobertura de 1.064 niños y niñas de los sectores más vulnerables de la ciudad. Hay presencia en la comuna uno (Ciudad Latina y Ducales), Comuna tres (Olivos y la María), comuna cuatro (Ciudadela Sucre, los Robles y Casaloma), comuna seis (polifuncionales de Altos de la Florida y Florida baja).

Círculos de aprendizaje forma parte del modelo educativo público del país, es una metodología financiada por el Ministerio de Educación Nacional, e implica que los niños estén matriculados en un colegio, por lo tanto todos hacen parte del sistema público de educación.

Según Fany Morales, coordinadora de la regional Cundinamarca de la Corporación Infancia y Desarrollo, el modelo opera extramuro, es decir fuera de las isntituciones educativas. «Cuenta con un acompañamiento pedagógico y psicosocial y tiene un componente fuerte a nivel de gestión, porque la idea es que no solo se reestablezca el derecho a la educación, a través de los círculos de aprendizaje, sino que sean un puente para establecer otros derechos como la salud y la alimentación», explicó.

Cada año, en el mes de noviembre, la Corporación Infancia y Desarrollo realiza un evento como el de hoy para conmemorar la firma del documento de la Convención Internacional de los derechos de los niños y las niñas.